Mostrando las entradas con la etiqueta Apocalipsis. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Apocalipsis. Mostrar todas las entradas

jueves, noviembre 16, 2006

Después de la Muerte

La Noticia

Apareció en Reforma:
La ex modelo Anna Nicole Smith está preocupada pues cree que el alma de su hijo Daniel no pueda 'reencarnar' y quede 'atrapada', según publicó el sitio de Internet hollywood.comY es que la también actriz considera que su hijo, quien falleció a causa de una combinación letal de drogas en septiembre, era demasiado joven cuando murió su antiguo marido J. Howard Marshall y que por ello Daniel no podrá entrar en contacto con el magnate en el 'más allá'."Temo que esté atrapado. Temo que no tenga a dónde ir. No tengo ningún conocido muerto al cual él pueda contactar", declaró Anna Nicole Smith.

No tengo el gusto de conocer a Anna Nicole, ni tengo por qué juzgar su vida o su estilo de vida pasada o presente. Sé que debe haber sufrido mucho (al menos es mi apreciación acerca de una madre que pierde a un hijo por una sobredosis de drogas) y que posee cierta desinformación. Me imagino que sólo su círculo cercano puede apoyarla con la parte del sufrimiento, pero en algo podemos colaborar respecto a la parte de la desinformación.

Sea cual sea la fuente filosófica/religiosa/metafísica de la reencarnación, esta carece de bases bíblicas. Buscando en forma digital la palabra en la versión Reina Valera de la Biblia, no se obtuvo ni una sola coincidencia. Tampoco con las variantes encarnó, encarna, encarnar. Existen escritores que mencionan que Dios se hizo carne en Jesús, pero es una referencia más bien sobre cómo Jesús tenía una porción divina y era uno con Dios. Nada en el sentido de que un alma de alguien muerto pueda regresar asumiendo otra personalidad.

Por más atractiva que pueda resultar la idea de que existe un mundo paralelo en donde las almas se relacionan entre sí, conversan, se comunican, etc., no deja de ser sólo un argumento para una película de fantasía (o terror). Ni Jesús, ni sus discípulos lo enseñaron. Y no es difícil elegir entre creerle a Jesús, o creerle a “pseudo profetas” iluminados con mucha imaginación y con un lenguaje que apela a la esperanza de parientes desesperados por la muerte repentina de sus seres queridos.

No nos equivoquemos, existe la muerte (a todos nos tocará) y después de eso el juicio. No es mi intención generar temor (si bien un poco no hace daño, si ayuda a la reflexión), sino más bien señalar que lo importante es estar preparado. Nadie tiene comprada la vida y es bueno saber que existen dos destinos cuando muramos. Sólo dos. ¿Cree poder adivinar cuáles son? Estoy convencido que sí, pero de todos modos leamos juntos Apocalipsis 20:11-15.

11 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.  12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.   13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.  14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.  15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego (Apocalipsis 20:11-15)

No nos espantemos, porque según este mismo libro (la Biblia) es muy sencillo registrar nuestros nombres en el famoso libro de la vida (más fácil de hecho que registrarse en MySpace o Yahoo, porque no necesitamos usuario y contraseña). No sé si el libro vaya a ser digital o a la antigüita, pero mi sospecha es que el sistema operativo de Dios es infalible (aparte de contar con muchos gigas de memoria) y que tendremos santo y seña de todo lo que hicimos en la Tierra, si bien sólo como referencia, ya que no es con buenas obras, o siendo buenos que podemos lograr el ingreso a las páginas de dicho libro, sino por gracia.

8 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.  Esta es la palabra de fe que predicamos:  9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.  10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación (Romanos 10:8-10).

8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;  9 no por obras, para que nadie se gloríe (Efesios 2:8-9).

Mucha gente tiene ideas de cómo debemos vivir, de cómo siendo buenos tenemos derechos ante Dios, pero no nos equivoquemos. Ante dos argumentos contradictorios, con consecuencias eternas, debemos ser cuidadosos de a quién le creemos. ¿Ya decidió a quién creerle?

El Versículo
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí (Juan 14:6).

No podemos decir “Creo que Jesús era hijo de Dios, pero creo que hay más de un camino a Dios.” Si negamos sus enseñanzas, si no creemos lo que dijo, lo estamos negando a Él mismo.

¿Quién se puede dar ese lujo considerando lo que está en juego?