La Noticia:
Especialistas en bioética y en biología de la reproducción descartaron que los embriones de 12 o 14 semanas, cuyo cerebro está en las etapas iniciales de su desarrollo, puedan experimentar sufrimiento o gozo, y mucho menos sentir dolor mientras se practica un aborto… El Colegio de Bioética afirma que si bien un embrión posee el genoma humano, no es posible aceptarlo como persona, pues de lo contrario, cualquier célula del organismo adulto, incluyendo los tumores cancerosos, serían comparables al humano… "La vida de un embrión de 14 semanas es idéntica a la de cualquier célula, órgano o tejido de un organismo multicelular vivo, pero no a la de un individuo biológico: no hay vida humana", afirman integrantes del organismo que aborda cuestiones éticas surgidas de las ciencias de la vida…(reforma.com)
Comentario
Supongo que es imposible escribir un Blog cristiano y no participar en el debate sobre el aborto, sobre todo cuando es una noticia de moda en México. Independientemente de cuáles sean exactamente los detalles que se discutirán entre los representantes (no soy abogado, no tengo nada contra ellos, y además… la lectura de cualquier legislación produce tales efectos soporíferos en mi persona que aún evito que ese tipo de literatura comparta mi librero con otros textos), intentaré de considerar cuál debe ser la postura de un cristiano en lo general.
El Pequeño Larousse Ilustrado define embrión de la siguiente manera: Embrión.- Organismo en vías de desarrollo, a partir del huevo fecundado hasta la realización de una forma capaz de vida autónoma y activa. (Énfasis propio). Desde que se fecunda el huevo existe vida y esa parte nadie la pone a discusión. Generalmente donde existe desacuerdo es sobre cuál es el momento en que el embrión se considera ser humano, esto es, puede sentir por sí mismo. "La vida de un embrión de 14 semanas es idéntica a la de cualquier célula, órgano o tejido de un organismo multicelular vivo, pero no a la de un individuo biológico: no hay vida humana", afirman integrantes del Colegio de Bioética de México.
Parece entonces que aún los integrantes de este Colegio aceptan que el embrión posee vida, excepto que no la catalogan como humana. Ahora bien, ¿quién puede definir quién o qué es un ser humano? ¿El dolor? ¿La autonomía? ¿La capacidad de convertirse en uno? ¿Qué tal si en vez de estar preguntando opiniones aquí y allá, le preguntamos a quien creó al ser humano? ¿Cuál opinión tendría más mérito, la de cualquier integrante del mencionado Colegio, o la propia de Dios?
Podemos encontrar la opinión de Dios en la Biblia:
Salmo 139:13-16. Tú formaste mis entrañas; me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras. Estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.
Salmo 119:73. Tus manos me hicieron y me formaron; hazme entender y aprenderé tus mandamientos.
Es Dios quien otorga la vida. No es casualidad que hayamos sido concebidos y un debate acerca de si podemos tener la elección de abortar o no, estaría diciendo: “Dios, te equivocaste en este embarazo y voy a corregir la situación.” ¿Podemos hacer eso?
Si Dios decidió que otorgaría vida a un nuevo ser humano, ¿podemos suspenderla con el argumento de que aún no tiene dolor o sentimientos? Es como si anestesiáramos a alguien para que no sienta y entonces poder matarlo. Como se vea, es un asesinato y en Éxodo 20:13 dice: “No matarás.”
Lo que Dice la Biblia
Job 3:16. ¿Por qué no fui ocultado como un aborto, como los niños que nunca vieron la luz?
Notemos que en Job se les denomina niños que no vieron la luz y los niños tenían un lugar especial en el ánimo de Jesús.
Otro punto que se discute, es que no se trata de promulgar o derogar leyes anti-aborto, sino se trata de despenalizarlo, esto es, dejar la decisión a la madre. Y quienes favorecen que sea la madre quien adopte la decisión argumentan acerca del problema de que muchas mujeres de todas formas van a practicar el aborto, por lo que sería más sensato permitirlo. Lo que podemos argumentar es que el camino de Jesús no es un camino fácil. Hacer lo correcto cuesta y si no pregúntenle a Jesús lo que le costó redimir el pecado.
Si bien pueden existir otros ángulos en el debate, la conclusión importante es que debemos acercarnos a Dios. Es a Dios a quién tarde o temprano deberemos rendir cuentas de nuestras acciones.
Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Dios (Lamentaciones 3:40).