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jueves, abril 10, 2014

Sabiduría

Lo que dice la Biblia:
Clama la sabiduría en las calles;  en los lugares públicos levanta su voz (Proverbios 1:20).

Interesante lo que dice el versículo: “Clama la sabiduría en las calles.” El problema es que el mundo no la escucha. En las calles hemos presenciado accidentes de tránsito o incluso hemos estado involucrados en alguno y seguimos acelerando porque vamos retrasados a algún compromiso. En las calles hemos sido testigos de abusos de comerciantes que inflan artificialmente sus precios para aprovecharse del necesitado. En nuestros centros de trabajo hemos notado como los empleados toman ventaja de lo que pueden echar mano y como los empleadores abusan de su poder. En los medios hemos escuchado recomendaciones de expertos en nutrición y cuidado del cuerpo. A nuestro alrededor observamos conocidos que gastan más de lo que perciben. Sólo por mencionar algunos ejemplos.

Clama la sabiduría en las calles, pero no la escuchamos. Seguimos conduciendo temerariamente, seguimos tomando ventaja de quien se deja, seguimos consumiendo comida poco saludable, seguimos sin ejercitar nuestros cuerpos, seguimos usando una o varias tarjetas de crédito, seguimos, en pocas palabras, siendo necios a los consejos de nuestros mayores o de los expertos.

Proverbios 1:22 dice: “¿Hasta cuándo, muchachos inexpertos, seguirán aferrados a su inexperiencia? ¿Hasta cuándo, ustedes los insolentes, se complacerán en su insolencia? ¿Hasta cuándo, ustedes los necios, aborrecerán el conocimiento?” Estas fueron palabras de impaciencia de Salomón, muchos años antes de que naciera Jesús, pero pareciera que las pronunció observando a nuestra sociedad hoy en día. ¿Cuándo tendremos el sentido común de tratar a nuestros cuerpos con disciplina, de tratar a nuestros semejantes con amabilidad, de tratar a clientes, empleados, trabajadores, jefes y comerciantes con dignidad, de tratar a otros conductores y autoridades con respeto, de ahorrar en vez de gastar?


La sabiduría, en forma gratuita, levanta su voz en los lugares públicos. ¿Cuándo la escuchará el mundo?

viernes, octubre 30, 2009

Liquidación de Luz y Fuerza del Centro

La Noticia:
El gobierno federal publicó el decreto por el que se extingue el organismo descentralizado Luz y Fuerza del Centro (LFC)… El documento asentó que LFC no ha cesado de recibir transferencias presupuestarias que lejos de disminuir se han visto incrementadas en los últimos años… También se señaló que de 2001 a 2008 esas transferencias se incrementaron en más de 200%... Además se advirtió que los costos de LFC casi "duplican a sus ingresos por ventas"… Al destacar estas pérdidas y de otros asuntos relativos con la poca eficiencia de LFC, el gobierno mexicano indicó que "la comprobada ineficacia operativa y financiera permite llegar a la conclusión de que, siguiendo el principio de ejercicio eficiente del gasto público, LFC debe extinguirse… (eleconomista.com.mx)

Comentario:
En un decreto presidencial, un buen día, perdieron 44,000 trabajadores su empleo. Ciertamente en la economía actual, luego (¿o aún?) de una crisis financiera mundial, que una empresa cierre y/o despida trabajadores se volvió una noticia común. Lo que no es tan común, es el número de trabajadores que quedaron sin trabajo al cerrar LFC. Lo que nos lleva a reflexionar acerca del tema del trabajo.

(Autor: Búscame una frase relativa al trabajo de alguien famoso)
(Editor: ¿Me estás dando más trabajo?)
(Autor: No te quejes que hay más de 44,000 personas buscando empleo)
(Editor: Me vas a matar de la preocupación)
(Autor: ¡Claro! Ya me acordé de una. Ya no te preocupes: "La razón por la que la preocupación mata más que el trabajo, es porque es más gente la que se preocupa que la que trabaja.")
(Editor: La estás inventando)
(Autor: No. Es de alguien famoso, pero no me acuerdo. Busca al autor en Google)
(Editor: ¿Me estás dando trabajo?)
(Autor: ¡Aghh!)

El trabajo es un mandato, así como el descanso. Algunas personas visualizan el trabajo como una maldición introducida en el mundo a causa del pecado. No es así. Adán fue colocado en el huerto del Edén para que lo cultivara (trabajara en él) y lo cuidara (Génesis 2:15). Luego que Adán y Eva pecaron, Dios dispuso que el trabajo se volviera penoso (Génesis 3:17). Pero trabajar era parte del plan de Dios para el hombre. No lo desvirtuemos.

Más adelante en Éxodo 20:9-10 se declara: Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el día séptimo será un día de reposo para honrar al Señor tu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo, ni tampoco tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni tampoco los extranjeros que vivan en tus ciudades.

El trabajo aún es parte del plan de Dios para nosotros, a pesar de que el pecado lo haya vuelto menos agradable. La meta, entonces, no debería ser eliminar el trabajo, sino el pecado. Hay varias partes en la Biblia donde se condena la holganza y se enaltece la diligencia:

¡Anda, perezoso, fíjate en la hormiga! ¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría! (Pro 6:6).
La pereza conduce al sueño profundo; el holgazán pasará hambre (Pro 19:15).
Porque incluso cuando estábamos con vosotros, os ordenamos: “Él que no quiera trabajar, que tampoco coma.» Nos hemos enterado de que entre vosotros hay algunos que andan haciendo el vago, sin trabajar en nada, y que sólo se ocupan de lo que no les importa. A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo que tranquilamente se pongan a trabajar para ganarse la vida. (2 Tes 3:10-12).

Ahora bien, un trabajador o empleado debe poner el máximo empeño en su trabajo, no buscando sólo quedar bien cuando es observado, sino en todo momento. De hecho, debemos hacer las cosas como si el que nos observara en todo momento fuera Cristo. Esta importante regla, que parecen haber roto los empleados de LFC, o al menos los indicadores de eficiencia señalan en esa dirección, es clave para ser apreciado por el jefe inmediato y eventualmente por el director general.

El trabajador debe lealtad a su patrón, no por la buena actitud o condescendencia de este, sino por haber sido el instrumento por el cual se obtuvo el empleo. Quizás es terrible la noticia de que una empresa cierra y deja en la calle a miles, pero la eficiencia del trabajador es clave para mantener la fuente de empleo. Si todos los empleados de LFC hubieran puesto empeño, hubieran sido leales y eficientes, LFC seguramente estaría exportando electricidad en lugar de absorber subsidio tras subsidio.

Otro aspecto a considerar en relación al trabajo, es que algunos desean escalar posiciones, pensando que las promociones traen salarios más altos, poder y disminución de carga laboral. No es condenable la jerarquización por sí misma. Sin embargo todo trabajo requiere un proceso, comenzar desde abajo, construir experiencia e ir ascendiendo. Cuando se es fiel como trabajador de base, se puede y es válido, llegar a la gerencia o dirección. Así lo menciona Mateo 25:21: Su señor le respondió: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!” Lo que no es tan válido es ascender por causa de nepotismo, corrupción (compra de plazas) y maniobras políticas. Quien por tales métodos llega a puestos de poder y responsabilidad, daña a cualquier empresa que lo permita.

Por supuesto, no todos los trabajadores que fueron o están siendo liquidados eran ineficientes, holgazanes o corruptos. Como en todas partes, existen muchos trabajadores eficientes que pagarán por culpa de compañeros que abusaron y que orillaron a tomar una decisión drástica. Pero no nos debemos preocupar mucho por ellos. Sin duda ellos serán apreciados en cualquier otro sitio y no tardarán en ser contratados.

Lo que dice la Biblia:
Lo que ganes con tus manos, eso comerás; gozarás de dicha y prosperidad (Sal 128:2).

lunes, octubre 20, 2008

Quiebra en Wall Street y en los Corazones de los Ejecutivos

La Noticia:
La crisis financiera de Estados Unidos quiebra bancos y corazones en la `meca´ del capitalismo. “La manera en que los cristianos respondan a la crisis (financiera de EEUU) será una evidencia de su sabiduría, coraje, integridad y compasión tanto por los poderosos como por los humildes”. De esta manera evaluó la revista Christianity Today la responsabilidad de los cristianos vinculados al principal centro financiero mundial ante a la serie de quiebras bancarias, derrumbes de cotizaciones y bancarrotas ocurridas en las últimas semanas… A. J. Rice, director ejecutivo de la firma Pomeroy Capital, recibió muchas llamadas, varias de ellas provenían de amigos del quebrado banco de inversión Lehman Brothers, que estaban angustiados por la desolación de sus colegas. Uno de ellos le dijo: “Nunca vi hombres grandes llorar de esa manera”… (protestantedigital.com)

Comentario:
Uno de los temas que más tocó Jesús durante su ministerio fue el dinero, sin duda porque percibió el gran daño que puede provocar en la vida de una persona. Si bien es cierto que el tener dinero no es malo en sí, ya que el dinero sirve para la adquisición de comodidades, también es la fuente de muchos sinsabores y tragedias. El dinero realmente carece de valor si ampliamos nuestra perspectiva de lo que es la vida. ¿De qué sirven las riquezas en el aspecto espiritual, el aspecto físico, o el aspecto de relaciones humanas? En un contexto eterno el papel del dinero es más bien pequeño ya que las riquezas son inefectivas ante la salvación y la vida eterna. Asimismo son inefectivas en muchos aspectos terrenales. No existe un almacén donde se pueda adquirir unos centímetros extra de estatura, donde se vendan facciones diferentes, inteligencia o talento.

(Editor: Es una lástima porque estábamos haciendo una colecta en tu nombre)
(Autor: Gracias, pero estoy satisfecho con mi estatura…)
(Editor: No era por tu estatura)
(Autor: Con mis facciones…)
(Editor: Difícil de creer, pero tampoco era por tus facciones)
(Autor: Con mi…)
(Editor: No sigas porque te vas a delatar. De todos modos, no habíamos reunido mucho)

También es un hecho que el dinero no puede comprar las cosas más valiosas de la vida, como el amor o los amigos (quizás pueda adquirir compañía, más no amistad verdadera).

Y por si fuera poco, las riquezas son inciertas, como lo atestigua la noticia. Muchas de esas personas llorando estos días en Wall Street quizás no arrojaron una sola lágrima cuando firmaron su acta de divorcio o enterraron a un ser querido.

A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos. (1Ti 6:17-18)

¿Aún sigue pensando que es mejor tener dinero? Escuche esto: la riqueza puede acarrear enfermedades por alteraciones nerviosas o estrés y aún la muerte a quien es incapaz de soportar las presiones. En muchos países latinoamericanos que sufren de inseguridad pública, los ricos son seleccionados como víctimas para los secuestros.

El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad. Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos? Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia. (Eclesiastés 5:10-12)

¿No es irónico que el dinero pueda comprar una cama de alta tecnología, pero que el dueño de ella no pueda conciliar el sueño por sus ocupaciones o preocupaciones? No debemos poner la confianza en el dinero, sino en Dios. No nos equivoquemos, la fuente de la salud, el descanso, la satisfacción y la felicidad es Dios.

No te afanes por hacerte rico; sé prudente, y desiste. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo. (Proverbios 23:1-6)

Insistimos, no es el tener dinero en sí el problema, sino el convertirlo en el objetivo de nuestra vida, en el afán diario, en otorgarle el lugar que merece Dios. Es evidente que debemos trabajar y ganar dinero para el sostenimiento de nuestra familia, pero nuestro corazón no debe corromperse en el proceso.

Lo que dice la Biblia:
Pues donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón. (Lucas 12:34)

El diezmar es una forma de verificar en dónde está nuestro tesoro. Al obedecer el mandato del diezmo sin cuestionar su destino y con una sonrisa en los labios, mostramos las prioridades en nuestras vidas.

Debemos además ser generosos, porque muchas gentes, sobre todo en estos tiempos de crisis económica, van a tener necesidades, ya sea monetarias o de cierto consuelo. Entregar un poco de nuestro tiempo o nuestro dinero a esas personas que pierden sus ahorros o sus empleos, reflejará el amor de Dios en nuestras vidas.

El que confía en sus riquezas caerá; mas los justos reverdecerán como ramas. (Proverbios 11:28)

Estemos pues atentos y abramos los ojos para nunca poner nuestra confianza en la riqueza, sino en el Señor.

miércoles, diciembre 13, 2006

Rescatando el Aguinaldo

Mi más sincero deseo porque la siguiente sea una historia de completa ficción y que al leerla exclame: “¡Patrañas!” Sin embargo, estoy indeciso en si debo o no incluir la consabida frase: “cualquier semejanza con la realidad, es mera coincidencia”

¡Ring, ring!
-¡Bueno!
-Mi muy querida esposa, ¿qué crees que recibí hoy?
-¡El aguinaldo!
-Sí y es una muy buena cantidad, tanto que estoy pensando en pasar a la agencia de viajes al salir de la oficina y ahora sí, contratar ese crucero de fin de año que siempre hemos querido hacer. ¿Te gusta la idea? ¡Yo ya estoy harto de ese pavo al horno que cocina cada año tu mamá!
-¡Claro! Pero acuérdate que quedamos primero en liquidar lo que debemos. Yo no quiero ir a ese crucero por el Caribe pensando en que debemos tanto dinero. No lo disfrutaría.
-Sí, sí. En eso quedamos, pero yo creo que sí nos alcanza para todo. Este año repartieron más dinero. Con el frío que está haciendo en la casa, ¡ya me estoy imaginando tomar el sol en el Caribe!
-¿Ya hiciste cuentas? ¿Estás seguro que nos alcanza?
-No, pero si quieres, aquí tengo una calculadora y lápiz. Recuérdame lo que debemos y yo voy restando para que veas que sí nos alcanza.
-Muy bien. Primero el diezmo y la ofrenda.
-Por supuesto. Ya está. ¿Qué más?
-La tarjeta de crédito. Tú me has dicho que los intereses que cobran las tarjetas de crédito son muy altos.
-Déjame ver el saldo. ¡Mhhh!...¡Ah caray! ¿Tanto? Bueno. Ya está.
-La mensualidad del coche, de la casa, colegiatura y servicios.
-Ya está. Listo, aún quedan…
-No se te olvide que todas las Navidades le damos dinero a mi mamá y a tu mamá. Y como mi hermano se quedó sin trabajo, yo quisiera…
-Pero tu hermanito se quedó sin trabajo por…
-¡Marido! Acuérdate que somos cristianos y que no decimos malas palabras ni juzgamos.
-…por que Dios está tratando con él. ¿Cuánto quieres que le demos a mi querido cuñado?
-Lo mismo que a mi mamá. ¿Se puede?
-De poder se puede. ¿Qué tal si vamos a Ixtapa de fin de año. ¿Te acuerdas de aquel hotelito donde pasamos nuestra luna de miel? Aún nos alcanza para…
-También quedamos que íbamos a separar del aguinaldo para las inscripciones del colegio. Siempre padecemos a mediados de año y a veces hasta tenemos que pedir prestado para poder pagar. Es la colegiatura, uniformes, libros y útiles escolares.
-Sí, lo recuerdo. ¿Cuánto era? ¡Ups! ¡Ah, sí! Hay un restaurante en la ciudad que…
-Y no se te olviden los arreglitos que me prometiste en la cocina. Y las llaves del baño que ya gotean mucho. Y el predial y la tenencia del auto. Y les prometiste sus CDs a los niños…
-En el tianguis salen muy…
-¡Marido! Somos cristianos y no participamos en la piratería…
-Iba a decir que hay una tienda cerca del tianguis donde salen económicos.
-¡Ah! Réstale. ¿Cuánto queda?
-Déjame ver…¡Mhhh!
-¿Sí?
-Mira, si tu mamá cocina ese pavo al horno que le queda tan bien, nosotros podemos llevar los refrescos. ¡Hace tanto que no platico con mi querido cuñado!

El Versículo
Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. (Mateo 25:16)

En estas épocas es tentador gastar en regalos y pequeños lujos, pero ¿no tenemos muchos pendientes por ahí? Organicemos nuestras finanzas primero. ¿Necesita ayuda? Existen muchos libros sobre administración financiera fincada en el Evangelio (hay uno excelente de Pablo Lewis.) Pregunte en su librería cristiana.

No se deje influenciar por los anuncios comerciales. Jesús no nació entre esferitas y luces parpadeantes.