La Noticia:
Las emisoras holandesas Radio Nederland e IKON presentaron una página de Internet en la que se comparan los textos íntegros de la Biblia y el Corán, una iniciativa con la que esperan acercar las culturas cristiana y musulmana, según indicaron en un comunicado, en el que califican de pionera la experiencia… La página muestra en dos columnas paralelas los textos de los dos libros religiosos, que pueden leerse tanto en holandés como en inglés y árabe… Holanda es desde hace tiempo escenario de fricciones entre musulmanes inmigrantes y la población autóctona, sobre todo a partir del asesinato el pasado 2 de noviembre de 2004 del cineasta holandés Theo van Gogh a manos de un joven holandés/marroquí, movido por convicciones radicales islamistas… (lavanguardia.es)
Comentario
Con la excusa de la tolerancia, mucha gente alrededor del mundo está llamando a renunciar a los principios y valores cristianos a favor de una supuesta paz. El razonamiento es como sigue:
Uno. Miguel es un creyente cristiano y defiende el principio de que sólo a través de Jesucristo se obtiene la salvación y la vida eterna.
Dos. Obed es un creyente musulmán y defiende el principio de que sólo obedeciendo al profeta Mahoma se llega al paraíso.
Tres. Ambos basan sus principios en la fe, no hay forma de probar científicamente quién tiene la razón. Por lo tanto, cada vez que Miguel y Obed debatan sobre sus principios discutirán y probablemente pelearán.
Cuatro. Para evitar conflictos, es mejor eliminar la fuente del conflicto y sugerir que los dos tienen la razón, sólo con perspectivas diferentes. Después de todo, ambos pueden aceptar que Dios es bueno, que Dios es todo poderoso, que Dios creo al mundo y varias otras cosas.
Quinto. Por lo tanto, las diferencias no son relevantes (en aras de la armonía) y lo que importa son las semejanzas. Todos felices. ¿Alguien se opone a la armonía?
Parece correcto, excepto que es engañoso. No se trata de ir contra la armonía y la tolerancia, pero la doctrina de Cristo no acepta doctrinas diferentes. Muchos de los primeros cristianos sacrificaron su vida al rechazar seguir principios ajenos a los enseñados por Jesús. Su sacrificio habría sido en vano si hoy aceptamos amalgamar a la Biblia con el Corán.
La Biblia nos alerta a perseverar en la doctrina de Cristo:
Así ya no seremos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error. (Efesios 4:14)
Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. (1 Juan 4:1)
Lamentablemente no se puede tomar sólo una parte de las Escrituras y decir: “En esto coincidimos, por lo tanto somos hermanos. Lo demás, no importa.” Eso es un engaño que se pretende disfrazar con argumentos de tolerancia, aceptación, armonía y paz. Jesús dijo claramente: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). No hay forma de aceptar esto a medias, aún a costa de parecer radicales.
Ciertamente no se aconseja la discusión, el debate y el conflicto. La aceptación de Jesús es voluntaria o no tiene sentido. Un cristiano debe mantenerse firme en su fe, estudiar la Palabra para evitar los labios engañosos e invitar a los no creyentes a aceptar a Jesús. Pero de ningún modo tomar en sus manos el inicio de una guerra santa. Jesús vino a predicar un Evangelio de amor, humildad y servicio.
La clave entonces es buscar la santidad (separación para Dios). Dios ordena que su pueblo no se involucre en conflictos religiosos en forma alguna, sino permanezca apartado.
Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. (2 Corintios 7:1)
Lo que dice la Biblia
Porque escrito está: "Sed santos, porque yo soy santo". (1 Pedro 1:16)
Sin santidad nadie verá al Señor. Eso es lo que tiene que hacer el pueblo de Dios, vivir en santidad, alerta de falsas doctrinas.