"Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones."
Jeremías 1:5
jueves, diciembre 19, 2013
Obrero de la Palabra
Lo que Dice la Biblia:
Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad (2 Timoteo 2:15).
¿Recuerda su vida de estudiante? Cuando pasábamos desveladas para poder aprobar el año, el semestre o esa materia que nos costó trabajo. Tal vez fue estadística, tal vez fue cálculo diferencial, o en algunos casos historia. En la cita de 2 Timoteo 2:15, Dios está hablando de la interpretación de la Palabra. Lo mismo que un estudiante tuvo que estudiar algebra como parte de su programa estudiantil, el cristiano debe estudiar la Palabra como parte de su proceso de santificación.
No lo veamos como un deber, sino como una oportunidad. Cuando fuimos estudiantes nos hicimos a la idea de que “teníamos” que estudiar para no reprobar un curso en particular. Pero si lo pensamos con cuidado, cada vez que nos inscribíamos en un curso, en realidad era una oportunidad para aprender algo sobre un tema. Después de todo no se puede ejercer como ingeniero si antes no acreditamos cursos de matemáticas, ingeniería mecánica, ingeniería eléctrica, etc. El objetivo no es aprobar por aprobar, sino aprender.
Asimismo, si queremos llegar a la presencia de Dios, ¿qué mejor que hacerlo como un obrero “aprobado”? (Dejemos para otra ocasión discutir lo que les depara en el futuro a los reprobados). No sabemos cuánto tiempo tenemos para la graduación, así que es mejor comenzar de inmediato a aprender a interpretar rectamente la palabra de verdad.
miércoles, diciembre 18, 2013
El Arca de Dios
Lo que Dice la Biblia:
Además, fue capturada el arca de Dios, y murieron Ofni y Finés, los dos hijos de Elí (1 Samuel 4:11).
Recordemos que Ofni y Finés eran los hijos que Elí el sacerdote, había investido como sus sucesores en el sacerdocio, pero que llevaban una vida impía. Ni estar sirviendo como sacerdotes, ni estar cuidando la famosa arca de Dios, evitó que murieran en el ataque de los filisteos. Y notemos que el arca de Dios no impidió la derrota de los israelitas.
¿Qué debemos reflexionar de este evento? Ciertamente no estamos en guerra contra los filisteos, o contra los hondureños, o estadounidenses, gracias a Dios. Pero no estamos libres de problemas en nuestras vidas diarias. Esa guerra la podemos perder si nos basamos en actividades externas (equivalente al sacerdocio defectuoso de Ofni y Finés) como realizar rituales con los miembros de una congregación, o si confiamos en la mera presencia de artefactos supuestamente sagrados (equivalente a acarrear el arca de Dios) como el llevar una Biblia de un lado a otro.
No se malentienda. Debe quedar claro que Dios no está físicamente en una iglesia o en un libro, como no estuvo en un arca. Estos son mecanismos que nos pueden ayudar a encontrar a Dios, de hecho. Gracias por ellos. Pero, la clave está en que busquemos a Dios de corazón y establezcamos una relación cercana con Él. Si lo encontramos, entonces nuestras actividades en un ministerio serán en agradecimiento a Él y en apoyo y bendición de otros. Es importante que nuestras actividades y actitudes, no sean huecas, sino que estén llenas de Él. El arca de Dios sólo será útil, si Dios está en nuestras vidas.
Además, fue capturada el arca de Dios, y murieron Ofni y Finés, los dos hijos de Elí (1 Samuel 4:11).
Recordemos que Ofni y Finés eran los hijos que Elí el sacerdote, había investido como sus sucesores en el sacerdocio, pero que llevaban una vida impía. Ni estar sirviendo como sacerdotes, ni estar cuidando la famosa arca de Dios, evitó que murieran en el ataque de los filisteos. Y notemos que el arca de Dios no impidió la derrota de los israelitas.
¿Qué debemos reflexionar de este evento? Ciertamente no estamos en guerra contra los filisteos, o contra los hondureños, o estadounidenses, gracias a Dios. Pero no estamos libres de problemas en nuestras vidas diarias. Esa guerra la podemos perder si nos basamos en actividades externas (equivalente al sacerdocio defectuoso de Ofni y Finés) como realizar rituales con los miembros de una congregación, o si confiamos en la mera presencia de artefactos supuestamente sagrados (equivalente a acarrear el arca de Dios) como el llevar una Biblia de un lado a otro.
No se malentienda. Debe quedar claro que Dios no está físicamente en una iglesia o en un libro, como no estuvo en un arca. Estos son mecanismos que nos pueden ayudar a encontrar a Dios, de hecho. Gracias por ellos. Pero, la clave está en que busquemos a Dios de corazón y establezcamos una relación cercana con Él. Si lo encontramos, entonces nuestras actividades en un ministerio serán en agradecimiento a Él y en apoyo y bendición de otros. Es importante que nuestras actividades y actitudes, no sean huecas, sino que estén llenas de Él. El arca de Dios sólo será útil, si Dios está en nuestras vidas.
lunes, diciembre 16, 2013
Los Mandamientos
Dejemos
en claro una cosa: no se puede cumplir con los mandamientos para obtener la
salvación. La salvación es por gracia, “para que nadie se jacte” (Efesios 2:9).
Cumplir con los mandamientos con el objetivo de ir al cielo, es equivalente a
“trabajar,” “hacer obras,” “sufrir sacrificios,” etc. Por muy loable que sea, la
Biblia deja muy en claro que no podemos hacer nada, absolutamente nada, aparte
de aceptar el sacrificio de Jesucristo. Él lo hizo todo.
¿Significa
esto que no tenemos que cumplir con los mandamientos? No. Debemos cumplir con
ellos. Lo que es diferente es la motivación de hacerlo. Si aceptamos a Jesús,
tenemos la salvación y como agradecimiento de que él pagó por nuestros pecados,
sin deberlos, nosotros lo seguimos y obedecemos los mandamientos. Ciertamente
Dios nos perdonó, pero no por ello vamos a acumular nuevamente una lista de
pecados interminable para alejarnos nuevamente de Él.
Lo que Dice la Biblia:
El que afirma: "Lo
conozco", pero no obedece sus mandamientos, es un mentiroso y no tiene la
verdad (1 Juan
2:4).
Etiquetas:
mandamientos,
pecado,
salvación
martes, diciembre 10, 2013
Seamos Ejemplo
Es
innegable que los hijos aprenden de los padres. La conducta, el lenguaje, las
costumbres, se forman en la infancia. Así somos los primeros responsables de
cómo se comportarán como adultos. Si nos vieron engañar a nuestros empleadores,
alterar nuestros impuestos, robar en la tienda, ¿cómo les podemos pedir que no
copien en los exámenes, hagan su tarea o cumplan con sus deberes? Si nos vieron
mentir, ¿cómo pregonar que no deben hacerlo? Si nos vieron beber hasta perder
la cordura, ¿cómo inculcarles que no abusen del alcohol?
Después
de los padres, nuestros niños están fuertemente influenciados por sus maestros.
Cuando observamos que un grupo de maestros están provocando caos en la Ciudad
de México, cerrando vialidades, alterando el derecho de terceros, destrozando
vallas y armándose con tubos y piedras, no podemos sino tener miedo. No de
ellos, porque afortunadamente no nos enfrentaremos directamente, sino del
ejemplo que están presentando ante los niños del país.
Ellos
son maestros de niños, lo que quiere decir que muchos pequeños pasan medio día,
cada día, captando sus palabras, percibiendo su amargura. Como dice Proverbios,
tratemos de ser inmaculados en nuestro ejemplo y tengamos cuidado al
seleccionar a quién cedemos la instrucción de nuestros hijos en la escuela. Es
claro que muchas personas no pueden darse el lujo de elegir a los profesores,
así que al menos oremos porque la situación educativa del país mejore.
Lo que Dice la
Biblia:
Justo es quien
lleva una vida sin tacha; ¡dichosos los hijos que sigan su ejemplo! (Proverbios
20:7)
viernes, octubre 18, 2013
Ansiedad
Según
la Real Academia, ansiedad es “estado de agitación, inquietud o zozobra del
ánimo.” Si usted es humano, probablemente ha experimentado la ansiedad en
alguna ocasión en su vida, así que la Real Academia sólo formaliza lo que ya
sabemos. Tal vez los niños sean los únicos que se escapen de sentir inquietud.
¿Cuándo hemos visto a un niño preocuparse por las calorías o el colesterol?
¿Cuándo preocuparse por que el refrigerador está vacío o por las cuentas que
llegan por correo? ¡Bendita infancia!
Como
dudo tener niños entre mis “lectores” (Editor:
Me fascina el optimismo del autor. Yo insistí que pusiera “potenciales lectores,”
pero él se negó. La culpa es de él.), revisaremos un versículo de la Biblia
que parece muy apropiado. (Autor: Busco editor no sarcástico, pago en moneda del reino venidero.)
Lo que dice la
Biblia:
No
se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego,
presenten sus peticiones a Dios y denle gracias (Fil 4:6).
Reconocemos que es difícil: “No
inquietarse por nada.” Cuando las cuentas por pagar se acumulan, cuando el
coche está fallando, cuando un miembro de la familia está enfermo, triste o
rebelde, cuando no sale el trabajo que nos encomendaron, etc. ¿No inquietarse?
Muchos de nosotros somos
campeones en preocuparnos. Cuando ya es tarde y no llega uno de nuestros hijos
a la casa, solemos pensar lo peor. O imaginamos que esos dolores de cabeza son
solo el preludio de un tumor maligno, o que la casa que dejamos sola ya fue
asaltada. Pero aquí Pablo nos dice que no nos preocupemos por nada. No dice que
nos vamos a escapar de la muerte o de alguna desgracia. De hecho todos vamos a
fallecer eventualmente. Incluso Pablo estaba en prisión cuando escribió esto.
sábado, septiembre 14, 2013
Meditar en La Palabra
A
veces dejamos nuestra vida espiritual en descuido. Esto es, no le damos el
primer lugar en nuestra lista de prioridades. Vivimos cargados cada día por
sacar adelante nuestro trabajo o nuestros estudios. Nos preocupamos por atender
a nuestra familia, en sacar adelante sus necesidades. Nos apuramos en cumplir
con una larga lista de pendientes que se nos han ido acumulando. Y no queda
tiempo en el día para nuestra vida espiritual.
Por
supuesto que no es malo esforzarse en el trabajo, o atender los quehaceres
diarios. El punto aquí es que olvidamos darle el primer lugar a Dios en
nuestras vidas. Sin dejar de hacer lo anterior, debemos seguir los siguientes dos
pasos: (1) Leer y meditar en la Palabra. (2) Practicar la Palabra.
Lo
que dice la Biblia:
Recita siempre el libro de la ley
y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está
escrito. Así prosperarás y tendrás éxito (Josué 1:8).
La
cita de Josué 1:8 nos ofrece una promesa maravillosa: Si seguimos los dos pasos
anteriores, prosperaremos y tendremos éxito. Notemos que hay una condición:
meditar de día y de noche en la Palabra. Ya sé que estará pensando que es una
exageración, Biblia, Biblia y más Biblia. Si lo piensa un poco, es mejor
meditar en la Palabra que hacerlo en los deportes, videojuegos, chismes,
series, películas, etc. Como el maná del antiguo testamento. Tome un poco de
Biblia cada día, según su necesidad y disfrute meditando en ella. Con el tiempo
irá consumiendo más y un día percibirá que es un alimento sin el cual no se
puede vivir.
Eliminemos
excusas para no hacerlo y otorguemos a Dios y a Su Palabra el primer lugar en
nuestras vidas. Además de saber que Él se lo merece, nuestras vidas
¡prosperarán!
domingo, septiembre 08, 2013
Temor
Isaías 41:10 es un versículo que podríamos memorizar y recordar cada vez que nos enfrentamos a un problema o situación complicada. En esta cita Dios nos está hablando. Y lo hace con sensibilidad, mostrando cuánto le importamos. ¿Nos sentimos débiles? Dios es nuestra fuerza. ¿Sentimos miedo ante las circunstancias? Dios nos enfatiza que está con nosotros. ¿Nos sentimos incapaces ante un problema que consideramos grande? Dios dice que nos ayudará y sostendrá.
Ante tal aliado, los problemas se hacen pequeños, las enfermedades se vuelven molestias pasajeras y las personas agresivas contra nosotros no nos amedrentan. Tan solo debemos recordar esta promesa, hacerla propia y saborearla.
Lo que dice la Biblia:
Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa (Isaías 41:10).
Si creemos en esta cita, la paz de Jesucristo estará con nosotros. Pase lo que pase, nosotros estaremos por encima de las circunstancias y encontraremos fuerza en su poder. En la familia, en el trabajo, en las finanzas, cuando nos transportamos, cuando vamos al médico, cuando visitamos a los vecinos y amistades, etc. El versículo no dice que haya sido exclusivo para Isaías, en la época de la deportación. Es para todos nosotros en todo tiempo. Memorícela, no se arrepentirá.
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