De acuerdo al Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, la misericordia es el aspecto compasivo del amor hacia el ser que está en desgracia o que por su condición espiritual no merece ningún favor. ¿Quiénes son esos seres en desgracia? De hecho todos estuvimos en dicha condición alguna vez y aún existen muchas personas que no han encontrado a Dios. ¿Existe mayor desgracia?
La buena noticia es que la Biblia destaca la misericordia de Dios como una disposición suya que beneficia al hombre pecador y claramente estipula que tenemos salvación por su misericordia. Veamos lo que dice Efesios 2:1-5:
1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. 4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).
No mereceríamos la más mínima compasión por todo lo que hicimos en nuestra vida antes de conocer a Jesús, pero no por nada se le llama a Dios “Padre de misericordia” (2 Cor 1:3). ¿Quién más sería capaz de acercarse a un mentiroso, borracho, ratero, tramposo, estafador, adúltero, fornicario, violador o asesino (la lista podría ser más larga, pero creo que el punto queda establecido con estos ejemplos) y con amor sincero perdonarlo y limpiar su corazón? Es algo que tiende a quedar fuera de la fuerza humana.
Seamos sinceros, cuando escuchamos historias de terror alrededor de secuestros, violaciones o asesinatos, nuestra primera reacción (carnal e influenciada por películas o series de televisión) tiende a ser de maldecir a los delincuentes, de clamar por una justicia que los encierre y castigue. Los sentimientos de venganza tienden a ser más frecuentes que los de la misericordia. Tendemos a orar por la víctima, no por el victimario. Sin embargo a los ojos de Dios, ambos son destinatarios de su misericordia. Él es el “Dios de toda consolación.”
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, 4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. (2 Cor 1:3-4)
Notemos, de acuerdo al versículo 4, que la misericordia no es exclusiva de Dios. Nosotros también podemos mostrarla a aquellos que están en problemas. En su ministerio público Jesús mostró misericordia para con los enfermos, los necesitados y los desprovistos de atención espiritual:
Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. (Mat 9:35)
Como seguidores de Jesús, no sólo podemos, sino debemos mostrar misericordia. Aunque la anterior es una aseveración a la que pocos se atreverían a refutar, debemos meditar con cuidado todas sus implicaciones y evitar que se quede en lo abstracto. Igual que el discurso de Jesús acerca de que no existe mérito en amar a quienes nos aman, consideremos algunos casos difíciles: ¿Cómo mostrar misericordia al yerno borracho que no sólo anda con prostitutas, sino que además golpea a nuestra hija? ¿Cómo acercarse al vagabundo afectado de su capacidad mental que tiene claramente meses sin usar un jabón? ¿Cómo hallar tiempo para ir a visitar a la anciana enferma encerrada no sólo en su casa, sino en su propia amargura? ¿Cómo encontrar valor para dirigirse al joven pandillero que vende droga a los jóvenes del rumbo?
¿Cómo hacerlo cuando escatimamos el número de visitas a nuestros padres y abuelos? ¿Cómo hacerlo cuando, como padres, ni siquiera atendemos los eventos deportivos o culturales en las escuelas de nuestros hijos, cuando hemos dejado de jugar con ellos y en compensación les entregamos un control remoto? ¿Cómo hacerlo cuando nuestros hermanos o parientes políticos se hunden en problemas económicos y sólo les expresamos que debieran haber puesto más cuidado en su economía? (De nuevo, la lista se queda corta, añada por favor su caso particular).
La misericordia es sólo un bello concepto si no somos capaces de hacer algo práctico y real por alguien. M. Lunn escribió un poema inspirado en Mateo 25:31-46. Mientras lo lee con detenimiento, por favor reflexione que existe mucha gente en necesidad de consolación.
Estuve hambriento
y tú formaste un club de valores humanos
y discutiste mi hambre.
Gracias.
Estuve preso
y tú te escurriste calladamente
a tu capilla en el sótano
a orar por mi libertad.
Estuve desnudo
y en tu mente
debatiste la moralidad de mi
apariencia.
Estuve enfermo
y tú te arrodillaste y agradeciste a Dios
por tu salud.
Estuve sin hogar
y tú me predicaste
del refugio espiritual del
amor de Dios.
Estuve sólo
y tú me dejaste sólo
para ir a orar por mi.
Tú pareces tan santo
tan cerca de Dios.
Pero yo sigo hambriento
y sólo
y con frío.
Entonces, ¿adónde han ido tus oraciones?
¿Qué han hecho ellas?
¿De qué sirve a un hombre hojear
su libro de oraciones cuando el resto del mundo
clama por ayuda?
No olvidemos que la misericordia es una gracia que todos debemos imitar.
8 comentarios:
Muy buen articulo.
Dios te bendiga!!!!
Exelente artículo, yo creo que el hombre que quiere alcanzar el reino de Dios deberá mirar su interior, liberarse de prejuicios, ataduras y falsas ideologias colectivas y abrirse a los demás, ser testimonio del amor fraterno y no un dogmático ritualista que solo mira desde lejos la miseria que le rodea, debe ser un convensido de que es util a otros que han caído en la desgracia, víctimas de otros hombres
lindo artículo.
Dios me ha ministrado bastante sobre la misericordia en este último tiempo, estaba muy pendiente de lo que pasaba en países muy lejanos y no había notado que a mi alrededor, aún dentro de mi propia congregación habían hermanos que la estaba pasando muy mal y no habían alcanzado misericordia de ninguno de nosotros sus hermanos.
La indolencia hacia quienes no conocen a cristo, quizás se debe a que ni siquiera nos amamos y preocupapos del propio cuerpo, si compartiendo la misma esperanza no somo capaces de ayudarnos, menos aún con quienes están fuera de la Luz.
Dios es tan grande que creo que nuestras palabras no alcanzan a describirlo y contemplarlo, tan solo podemos ALABARLO. Quisiera invitar a todos a que oremos y roguemos diariamente a Dios porque nos ilumine, seamos misericordiosos y practiquemos las enseñanzas de Jesús, pues creo que es la mejor forma de Alabarlo.
Buen artículo!, siga así, Dios lo Bendiga!!
bueno creo que nuestro dever como cristiano practicar la misericordia con el necesitado y si yo como creyente actua en misericordia recogere lo sembrado, nuestro interior debe crecer mas que el exterior y que nos ayude dios para practicar la misericordia todos los dias de nuestra vida
Me toca en forma muy personal y espero algun dia tener solo un pedacito de esa misericordia que yo espero para mi.Gracias
Lindo artículo
Cristo mismo nos insta a ser misericordiosos. Nos dice
Mateo 5:7 Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.
Notese que Duios espera lo mismo de nosotros, y si nosotros mismos algún día entendiéramos el alcance de la misericordias de Dios, no tendríamos razon alguna para no hacer lo mismo.
Salmo 103: 11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen"
Pueden imaginar ustedesla altura del cielo sobre la tierra?, puede un hombre , un vil pecador arrepentido dimensionar tamaño amor de Dios.
Intentemos día a dia la misericordia, es nuestro deber dar testimonio en nosotros mismos del amor de Dios yno quedarnos en la inercia. adelante!
Mateo 12:7 Mas si supieseis qué es: Misericordia quiero y no sacrificio, no condenarías á los inocentes.
Amén
Quiero abrir un nuevo canal para la difusión de la palabra de Dios, es mi blog:
http://en-el-principio-era-el-verbo.blogspot.com/
la idea es que todos puedan participar de él, o simplemente leerlo y difundirlo a quienes crean que necesiten una palabra de Dios en estos días
Bendiciones
Rubén
Hermoso tema.- Mi sentido común me dice que misericordia se compone de dos palabras clave: "miseria" y "cordialidad", lo cual coincide con "padecimiento" y "amabilidad" y todos sus binomios sin&onimos o afines. Es decir, ser cordiales son los que estan en la miseria (cualquiera que sea su modalidad). Que bonito es el cristo de la misericordia (el de Sta Faustina) .... Dios les bendiga.....
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