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viernes, marzo 15, 2019

Desviación

Pero tú les advertirás que así dice el Señor: “Cuando los hombres caen, ¿acaso no se levantan? Cuando uno se desvía, ¿acaso no vuelve al camino? ¿Por qué entonces este pueblo se ha desviado? ¿Por qué persiste en su apostasía? Se aferran al engaño, y no quieren volver a mí” (Jeremías 8:4-5).

¿Alguna vez salió de viaje o buscó una nueva dirección en un rumbo desconocido y tomó el camino equivocado? Sin duda tuvo que regresar hasta retomar el camino correcto ¿verdad? Algunos jóvenes dirán que hoy en día con Google Maps es difícil perderse y tendrán razón, pero aun así el mensaje de Jeremías, que se dio antes de Google, tiene sentido. En el camino de la vida la "vocecita" en el celular que nos da instrucciones sería el equivalente a escuchar al Espíritu Santo dirigiéndonos al destino perfecto: el cielo.

¿Cuál es el problema entonces? El mismo que destacó Dios a través del profeta Jeremías. Escuchemos de nuevo pensando en que estamos detrás del volante buscando una dirección: ¿Por qué entonces este pueblo se ha desviado? ¿Por qué persiste en su apostasía? Se aferran al engaño, y no quieren volver a mí. Si usted estuviera observando al conductor, ¿qué diría? Algo semejante a: “Pero ¡qué necio! Lleva el rumbo equivocado y se niega a rectificar y regresar al camino.” ¿Verdad?

¿Cómo aplica a nuestras vidas? Muchas veces dejamos de escuchar a nuestro Google celestial y nos desviamos del camino y caemos en el pecado. A todos nos ha ocurrido alguna vez y es por ello por lo que Jeremías escribió: Cuando uno se desvía, ¿acaso no vuelve al camino? Dios lo entiende y en su misericordia nos perdona y nos permite regresar a la ruta correcta. ¿Pero qué puede hacer Dios con los que se niegan? ¿Con quienes prefieren quedarse varados en la desviación? ¿Desesperarse y enojarse?

¡Cuidado! Extraviarnos rumbo al aeropuerto puede significar perder nuestro vuelo. Leamos cómo termina el capítulo 8 de Jeremías: Pasó la cosecha, se acabó el verano, y nosotros no hemos sido salvados. Perder un vuelo no es tan grave, perder nuestro destino eterno, lo es. ¡No seamos necios y en caso de desviación, regresemos al Camino!

viernes, noviembre 23, 2018

Condicional


Porque él es nuestro Dios y nosotros somos el pueblo de su prado; ¡somos un rebaño bajo su cuidado! Si ustedes oyen hoy su voz… (Salmos 95:7).

A veces escuchamos que el amor de Dios es incondicional. Cierto. Dios nos ama sin que lo merezcamos ni podamos hacer algo para ganarlo. Así es la salvación. Jesús cumplió con el último sacrificio y nos entregó en bandeja la vida eterna. Pero… tenemos que aceptarla. Ahí está la condición. Ciertamente no podemos ganar la salvación con nuestro esfuerzo, pero tenemos que reconocer a Jesús como Señor de nuestras vidas. La condición es dar el sí a Jesús. No es muy difícil… ¿O sí?

Cuando vemos que mucha gente no recibe la salvación, pareciera que es una condición difícil de aceptar. Sin duda muchos piensan que ese SÍ los conducirá a una vida complicada, llena de limitantes y prohibiciones. Es triste que no estén dispuestos a experimentar las maravillas de la vida con Cristo, pero sólo podemos orar para que algún día lo entiendan.

Regresando al aspecto de las condiciones, observamos otra en Salmos 95:7. Dice que somos un rebaño bajo su cuidado… si es que escuchamos su voz. Por supuesto que un pastor cuida a sus ovejas, pero necesita ser escuchado. El pastor sabe de los riesgos en los campos y bosques cercanos y conduce a las ovejas. Si las ovejas no escuchan su voz y se van a donde sea, pueden caer víctimas de algún lobo, en un pantano, en un río de aguas turbulentas, etc.

Parece clara la aplicación a nuestra vida diaria. ¿Deseamos evitar problemas, conflictos, caos, catástrofes…? ¿Esa crisis económica? ¿Ese pleito familiar? ¡Escuchemos su voz! Así de simple.

¿Y cómo podemos escuchar su voz si no nos conectamos con Él a través de la oración y la lectura de la Biblia? Es una condición, pero no solo no es difícil, sino reconfortante si la ponemos en marcha. ¿Qué espera para hacerlo? Somos el pueblo de su prado…

viernes, octubre 26, 2018

Esperanza

Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la esperanza que se ve ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene? (Romanos 8:24).

¿Recuerda cuando era niño y se acercaba la Navidad? Llevábamos en la mente una cuenta regresiva de los días que faltaban y nos frotábamos las manos en espera de esos juguetes tan anhelados. Según la cultura, algunos niños igual esperan con ansia la llegada de los Reyes Magos. ¿Nos cuesta trabajo regresar tanto en el tiempo como para identificarnos con esas emociones (al menos es el caso de los que andamos bordando los sesentas)? No importa. El punto es que también hubo eventos importantes durante nuestras vidas que esperamos con emoción: la fiesta de graduación de la preparatoria o universidad, la boda, el nacimiento de un hijo, las vacaciones, visitas familiares, y un largo etcétera. ¿Recuerda la emoción de la espera?

Si eso sentíamos al esperar situaciones mundanas, ¿cuánto más debemos sentirnos entusiasmados por la vida eterna? Romanos 8:24 dice que por esa esperanza fuimos salvados. Aceptamos a Jesús porque deseamos una vida nueva. No solo la eterna, que ya sería suficiente de por sí, sino también la vida terrenal se renueva cuando le permitimos a Jesús guiarnos en medio del caos en que habíamos tornado nuestras vidas.

No podemos librarnos tan fácil de todos los errores que cometemos o que cometimos y que continúan agobiándonos, pero ahora, gracias a Jesús, tenemos ESPERANZA. Y la esperanza es una promesa. La promesa de una vida mejor y de una vida eterna.

A veces nos desesperamos porque deseamos las cosas ¡YA!, pero ¿Quién espera lo que ya tiene? A diferencia de los niños que pueden contar los días que faltan para Navidad, nosotros no sabemos la fecha en que vamos a recibir lo anhelado. Y sin embargo tenemos la promesa y debemos saborear esa promesa y alegrarnos de estar en dicha situación. Porque la alternativa es no tener ninguna promesa, no tener esperanza alguna. Y eso, tengamos la seguridad, es triste. Así que: ¡Disfrute la Esperanza!

jueves, marzo 22, 2018

Corazón Temeroso

Digan a los de corazón temeroso: “Sean fuertes, no tengan miedo. Su Dios vendrá, vendrá con venganza; con retribución divina vendrá a salvarlos” (Isaías 35:4).

¿Quiénes son los de corazón temeroso? En mayor o menor medida, todos lo somos. Todos padecemos cierto estrés o ansiedad porque no tenemos claro el futuro. En ocasiones, es incluso justificado el sentir temor. Por ejemplo: Los gastos del mes/quincena/semana son superiores a los ingresos y no tenemos idea de cómo vamos a estirar el dinero hasta el siguiente cheque/depósito. Quizás los gastos se equiparan con los ingresos, pero de repente, alguien de la familia se enferma, o se le rompió el calzado, o requiere material para la escuela. O sentimos un pequeño dolor en nuestro cuerpo que nos espanta. O el director de la empresa donde trabajamos da un discurso acerca de que se iniciará una serie de ahorros para enfrentar la crisis económica y tememos por nuestro empleo, etc. Sin duda es inevitable y justificado sentir temor.

También hay casos donde el temor es injustificado: nuestros hijos se retrasan una hora en el regreso a casa y dejamos vagar la imaginación pensando que tuvieron un accidente, o que fueron asaltados. Nuestra pareja cambia la rutina e imaginamos una ruptura o nos llenamos de celos. Quizás usted recuerde un caso donde pasó horas imaginando lo peor, hasta que todo volvió a la normalidad y respiró aliviado dándose cuenta que su paranoia había sido de a gratis.

Entonces, justificada o injustificadamente, todos hemos tenido nuestros momentos de corazón temeroso. Y estamos llenos de estudios que hablan de que el estrés reduce la expectativa de vida. La cita de Isaías 35:4, es para esos momentos. Y la podemos completar con la cita de Lucas 12:22-23:

Lo que dice la Biblia:
Dijo luego a sus discípulos: Por tanto, os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido.

¿Qué ansiedad o temor debemos soltar el día de hoy confiando en las palabras de Dios?

miércoles, julio 02, 2014

Bajar de la Cruz

Lo que dice la Biblia:
¡Baja de la cruz y sálvate a ti mismo! (Marcos 15:30)

Quizás recuerde el contexto. Jesús había sido crucificado y mientras agonizaba, la gente al pasar se mofaba de él: “Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! Tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz.” (Marcos 15:29-30). De hecho, hubiera podido hacerlo, como hijo de Dios tenía poder para eso y más, pero… ¡qué bueno que no lo hizo!

Gracias a que se quedó en la cruz, nosotros pudimos tener esperanza. Esa cruz fue la redención de “nuestros” pecados. Muchos se refieren a esto como la última tentación. El diablo ya había tentado a Jesús para que se separara de Dios y este era su último esfuerzo para que Jesús abandonara el plan redentor. Jesús se quedó en la cruz y la vida eterna estuvo al alcance de todos.

Hay una reflexión adicional. También es una frase que se nos presenta en la vida diaria. ¡Baja de la cruz…! Es un grito de la gente a nuestro alrededor que no tiene conciencia de su poder. ¡Baja de la cruz… y toma el placer en tus manos, o disfruta de la vida sin importarte el pecado! En pocas palabras el mundo nos dice: ¡Sálvate de esa religiosidad, de esa vida cerrada al placer! Compañeros se burlan por no aceptar emborracharnos, cometer adulterio, no mentir, pagar impuestos, etc..., como si la diversión estuviera correlacionada estrechamente al nivel del pecado. Ciertamente no lo dicen con esas letras, pero la implicación es clara: ¡Baja de la cruz y escapa de esa vida opaca!


Pero esa cruz sirvió para dejar nuestros pecados. Así como Jesús resistió las burlas y se tragó el orgullo de demostrar su poder, así nosotros debemos resistir la tentación de bajar de esa cruz. El poder es de Dios, la voluntad es propia: ¡Quedémonos en la cruz!

martes, marzo 18, 2014

Somos la Luz

Lo que dice la Biblia:
Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo (Mateo 5:16).

Palabras de Jesús a sus seguidores. Esto es, a nosotros. Antes Jesús dijo que somos la sal y que debemos sazonar con Su gracia y su Palabra a quienes nos rodean. Ahora dice que somos la luz. Debemos iluminar el camino que lleva a Él. ¿Cómo podemos iluminar el camino? Sería la reflexión. El versículo dice que con buenas obras.

Primero debemos dejar en claro que no se hacen buenas obras para alcanzar la salvación. Esta es por gracia y gratis. Entonces, como seguidores de Cristo, porque ya le conocimos y le estamos escuchando, deseamos hacer buenas obras. Ahora bien, no piense que buenas obras se limitan a alimentar huérfanos, visitar enfermos o llevar el mensaje a las prisiones. Hay muchas cosas que podemos hacer en la vida diaria para iluminar nuestro alrededor, muchas veces sin necesidad de gastar dinero o incluso dedicar tiempo especial.

Podemos sonreír todo el día, todos los días. Después de todo, debemos estar agradecidos por la vida terrenal y la eterna por añadidura. Podemos hacer nuestro trabajo diario con entusiasmo y buen humor. Podemos contagiar la alegría en nuestros centros de trabajo. Podemos relacionarnos con nuestros vecinos, compañeros de trabajo o familiares con una actitud que irradie un profundo amor a Dios. Podemos abstenernos de involucrarnos en conversaciones profanas o chismes. Podemos abogar para que exista armonía a nuestro alrededor. Etc.

Si puede donar una cantidad importante de dinero a una caridad, adelante, pero el punto es que podemos ser luz en pequeñas dosis diarias con nuestra actitud y acciones. Recuerde que lo importante es que nuestro comportamiento haga que quien nos observe alabe a Dios.

sábado, febrero 08, 2014

La Fe de Noé

Lo que dice la Biblia:
Por la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe (Hebreos 11:7).

Muchas veces consideramos el relato del Arca de Noé como una historia para niños. Y está bien que los niños se maravillen del evento, pero es incorrecto que como adultos dejemos de reflexionar sobre algunos aspectos de la historia. Por ejemplo, el arca puede verse como un tipo de Cristo. Abordar el arca, implicaba salvarse del diluvio, pero la gente prefirió burlarse de su construcción en lugar de buscar cómo podría ser parte del pasaje.

Hoy en día, no vemos a un aprendiz de carpintero montar tabla sobre tabla de un bote gigante en tierra firme, sin embargo observamos a pastores, ministros, maestros de la Palabra, construyendo con esfuerzo la Iglesia de Dios y los menospreciamos, o nos abstenemos de buscar ayudarlos porque tenemos cosas más importantes que hacer. Simplemente no creemos que la venida de Cristo esté cerca.

Que no se repita la historia. En ese entonces, cuando la gente vio que comenzaba a llover, seguramente reconoció que Noé tenía razón, pero ya era demasiado tarde como para subirse al arca. Por fe, busquemos a Cristo ahora que tenemos tiempo. Y más aún, busquemos no solo ser parte de esa embarcación por la que vendrá Jesús, sino también apoyar al Noé de la localidad en su construcción.

lunes, diciembre 16, 2013

Los Mandamientos

Dejemos en claro una cosa: no se puede cumplir con los mandamientos para obtener la salvación. La salvación es por gracia, “para que nadie se jacte” (Efesios 2:9). Cumplir con los mandamientos con el objetivo de ir al cielo, es equivalente a “trabajar,” “hacer obras,” “sufrir sacrificios,” etc. Por muy loable que sea, la Biblia deja muy en claro que no podemos hacer nada, absolutamente nada, aparte de aceptar el sacrificio de Jesucristo. Él lo hizo todo.

¿Significa esto que no tenemos que cumplir con los mandamientos? No. Debemos cumplir con ellos. Lo que es diferente es la motivación de hacerlo. Si aceptamos a Jesús, tenemos la salvación y como agradecimiento de que él pagó por nuestros pecados, sin deberlos, nosotros lo seguimos y obedecemos los mandamientos. Ciertamente Dios nos perdonó, pero no por ello vamos a acumular nuevamente una lista de pecados interminable para alejarnos nuevamente de Él.

Lo que Dice la Biblia:
El que afirma: "Lo conozco", pero no obedece sus mandamientos, es un mentiroso y no tiene la verdad (1 Juan 2:4).

El pecado nos separa de Dios, independientemente del pasado. Eso está claro. Por eso la cita de 1 Juan 2:4 tiene sentido. Como hijos de Dios, como personas que aceptamos a Jesús como Señor y Salvador, no podemos caer en la desobediencia, mientras nos jactamos de que “Le conocemos.” Abracemos los mandamientos, no como “mandato,” perdonando la redundancia, sino como un regalo de agradecimiento a nuestro Rey. 

sábado, diciembre 25, 2010

El Cerebro Está Hecho Para Pecar

La Noticia:
Los científicos ahora cuentan con herramientas tecnológicas para revelar la raíz de nuestros impulsos más oscuros, arraigados en lo más profundo de nuestro cerebro. De acuerdo con estudios neurológicos, la evidencia es contundente: la naturaleza nos quiere malos… Lujuria: Películas eróticas son proyectadas en una pantalla detrás de un escáner cerebral… Las imágenes de resonancia magnética reflejan que el sistema límbico (encargado de procesar respuestas fisiológicas frente a estímulos emocionales) se activa cuando vemos algo que nos gusta… Existe una razón obvia detrás de nuestra inclinación hacia la lujuria: pasar nuestros genes. La Madre Naturaleza nos anima a desarrollar un interés activo en la procreación. Gula: El sistema de circuitos de recompensa de nuestros cerebros también se activa cuando comemos. "Encontrar gratificación en ese tipo de cosas responde a una lógica evolutiva. Si queremos organismos que se reproduzcan, también queremos que coman". No obstante, el acto de comer por sí solo no tiene nada de malo. Se convierte en un problema cuando se transforma en gula. Y parece que incluso en ese caso podemos culpar a la naturaleza. "En el ambiente en el que evolucionamos, los alimentos eran más escasos", apunta Safron. "Durante gran parte de nuestra historia (como especie), la vida era muy difícil y esas condiciones adversas fueron las que modelaron nuestros cerebros. Fue cuando se estableció cuánto queríamos los alimentos y cuán gratificantes nos parecen"… Pereza: Safron también considera que la pereza o la tendencia a no hacer absolutamente nada tiene sus raíces en nuestro proceso evolutivo como especie. "Nunca teníamos la certeza de cuándo volveríamos a ingerir una comida sustanciosa. Así que, si era posible, descansábamos. Las calorías que no quemábamos mientras llevábamos a cabo actividades, las podíamos usar para procesos corporales de crecimiento o de recuperación"… Envidia: Pero no todos los pecados son placenteros. Un ejemplo es la envidia, ya sea que la sintamos cuando un colega es ascendido o cuando un compañero es seleccionado para jugar de titular primero que nosotros… "Existe un elemento positivo o constructivo en la envidia: nos motiva a mejorar nuestro propio desempeño o cambiar las metas que nos propusimos o nuestros intereses". Pero, la envidia tiene un lado oscuro. "Nos hace desearle algo malo a la otra persona. Puede inducir a un comportamiento inmoral o incluso criminal"… Soberbia: La soberbia también presenta los dos lados de la moneda… "Han encontrado que las personas que no experimentan la tendencia al autorealce son más proclives a sufrir de depresión. Si te das cuenta de cuán gordo realmente estás, el ánimo se te desplomará. En muchos casos, no es bueno verte a través de los ojos de los otros. Por eso es que un poco de ego es muy positivo"… Ira: Unos científicos osados de Australia fustigaron a unos voluntarios para saber qué pasaba en sus cerebros cuando se enfurecían… "Algunas personas son mejores que otras cuando tienen que inhibir sus impulsos", señaló Safron… De manera que, en algunos de nosotros pareciera que la bestia primitiva que llevamos dentro tiene más probabilidades de salirse con la suya… Avaricia: "Si hablamos de algo que podría estar influenciado por predisposiciones biológicas, la glotonería o la lujuria deberían mencionarse. Sabemos, por ejemplo, que hay neuroquímicos que aumentan o disminuyen la libido. Pero, hay algunas cosas que son universales y que no son necesariamente innatas y la avaricia podría ser una de ellas. Podrían haber bases innatas para la avaricia, pero debido a que es un fenómeno más complejo, podría estar más condicionado por el aprendizaje"… (BBC Mundo.com)

Comentario:
Comencemos con lo irrelevante: Si la técnica para estudiar la lujuria fue proyectar una película erótica en voluntarios conectados a escáneres cerebrales, ¿qué película proyectaríamos para los demás pecados? Para la avaricia nada mejor que ver lo que ocurre en el centro del capitalismo: Wall Street. Para la ira hay que ver una película de venganza, de las que hay cientos, pero en Kill Bill, una mujer sola mata a una gran cantidad de guerreros. Para la soberbia, qué tal una película donde se vislumbran los dos mundos sociales: The Blind Side. La envidia puede quedar de manifiesto con Titanic, donde el pobre le quita al rico la esposa. Para la pereza cualquiera de Adam Sandler, ya que el voluntario se quedará dormido antes de la mitad. Y para la gula basta con poner uno de esos programas de TV de cocina, que también servirían para la envidia, porque al chef le quedan perfectas las recetas y cuando uno las intenta… (Editor: Que disculpe el autor, pero la falta de habilidad y/o inteligencia, no es pecado) (Autor: Ja, ja. Borras eso).

La pregunta de todas las épocas: El pecado, ¿es innato o adquirido? Científicos de todo el mundo están usando escáneres cerebrales, neuroquímicos, estimulantes, etc., para estudiar un fenómeno del cual podrían encontrar información si tan solo abrieran sus biblias. Según la noticia, los científicos detectan que la raíz de nuestros más oscuros deseos está arraigada en el cerebro y argumentan evolución, supervivencia y argumentos similares asociados con la naturaleza.

Pero la Biblia menciona desde el caso de Abraham que rogaba a Dios que perdonara un pueblo, que sí está arraigado el mal en el ser humano.

Quizá haya cincuenta justos en la ciudad. ¿Exterminarás a todos, y no perdonarás a ese lugar por amor a los cincuenta justos que allí hay? ¡Lejos de ti el hacer tal cosa! ¿Matar al justo junto con el malvado, y que ambos sean tratados de la misma manera? ¡Jamás hagas tal cosa! Tú, que eres el Juez de toda la tierra, ¿no harás justicia? El Señor le respondió: Si encuentro cincuenta justos en Sodoma, por ellos perdonaré a toda la ciudad… (Génesis 18:24-26). Al continuar leyendo, nos damos cuenta que Dios no encontró ni a… ¡diez personas justas! Y si bien, Sodoma exageró en el mal, no fue el único sitio donde existía pecado. De hecho, todos, incluidos quienes están leyendo (no se ofenda por favor), pecaron.

El corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para hacer el mal (Eclesiastés 8:11). Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno (Romanos 3:10-12).

Pero, ¿cómo surgió el pecado? La Biblia también nos da la respuesta: La causa fue la desobediencia de Adán y Eva. Eso fue lo que puso el pecado en el mundo. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella (Génesis 3:6). Así de simple: desobedecer a Dios generó (y continúa generando) el pecado.

Es inútil culpar a Adán y Eva (o a la serpiente) por el pecado. El pecado llegó para quedarse y en vez de cuestionar su origen o estudiarlo para saber en qué parte del organismo radica, debemos enfrentarlo. La buena noticia es que no tenemos que basarnos en nuestras propias fuerzas, ineficientes, contra él. Tenemos la mejor de las ayudas: Cristo Jesús.

¿Por qué el mundo necesitaba un Mesías? ¿Para qué vino Cristo? Ciertamente no para liberar a los judíos de la opresión romana, sino para liberar al mundo del pecado. Él vino para traer las buenas nuevas de que el hombre ya no tiene por qué ser esclavo del pecado.

Lo que dice la Biblia:
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:2).

Una cosa es necesaria y suficiente para triunfar sobre el pecado: aceptar a Jesús como Señor y Salvador. No importa si el pecado nos presiona en el cerebro, el estómago, u otra parte de nuestros cuerpos. Tampoco importa si nuestras fuerzas no bastan para resistir las tentaciones. Jesús, al residir en nuestros corazones (hablando en términos espirituales, para que los señores científicos no comiencen a estudiar electrocardiogramas conectados a voluntarios cristianos viendo películas eróticas), nos ayudará a no caer presas del pecado.

Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia (Romanos 6:14).

martes, diciembre 22, 2009

Felicidades

¡Feliz Navidad!

No olvidemos que la verdadera razón de festejar la Navidad es el nacimiento del salvador de la humanidad. Al menos de esa parte de la humanidad que lo recuerda y lo invita a entrar a sus vidas. La salvación, recordemos, no es automática, si bien es gratuita.

Lo que dice la Biblia:
Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra (Romanos 11:6)

Esto que parece confuso, en realidad simplifica la razón de ser de Jesucristo. Él nació para salvar a la gente por gracia, de forma gratuita, sin que nadie tuviera que hacer algo para lograrlo (obras). Si alguien tuviera que realizar algo, un ritual, dar dinero, trabajar por los pobres, etc., dejaría de ser un regalo la salvación, o en otras palabras, dejaría de ser gracia.

No nos compliquemos y simplemente aceptemos el regalo de Jesús. Y lo único que hay que hacer es decirle a él en forma personal: "¡Gracias Jesús! Te acepto como mi salvador."

(Editor: ¿No vas a mencionar que llegaste a las 100,000 visitas? ¡Me asombras!)
(Autor: En otra ocasión. Esta semana le pertenece a Jesús)
(Editor: Por una vez estoy de acuerdo contigo)
(Autor: De todos modos, gracias a todos los visitantes que lo hicieron posible)
(Editor: Ya arruinaste el momento)

lunes, mayo 11, 2009

Epidemia de Influenza A H1N1

La Noticia:
La Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió elevar a nivel 5 la alerta por la influenza humana, advirtiendo que la pandemia es ahora “inminente”, indicó su directora general, Margaret Chan… “He decidido elevar el nivel de alerta de pandemia de influenza desde la fase 4 a la fase 5 (de un total de 6 niveles)”, declaró la doctora Chan… “Pedimos a todos tomar la decisión con seriedad, porque el virus tiene capacidad de expandirse en cualquier país del mundo”, agregó en conferencia de prensa en Ginebra… (reforma.com)

Comentario:
Permítanme ser un poco ligero para empezar. Prometo ponerme serio en el siguiente párrafo. Sin tratar de menospreciar la epidemia de este virus, no puedo ver aún al mundo como en la película Soy Leyenda de Will Smith, quizás porque esperaría que una peste apocalíptica tuviera más personalidad que una gripe o influenza. No estoy tratando de establecer jerarquías entre los virus (y ciertamente padecer una gripe es muy molesto, por decir lo menos), pero si la humanidad va a sucumbir en una epidemia, bien podría ser ésta un poco más holywoodesca. Morir con la nariz rosada…

Pongámonos serios. A pesar de que la epidemia es seria, o no la estarían elevando de nivel en la OMS, no debemos tenerle miedo. Que es diferente a no tomar precauciones y no seguir recomendaciones. Por supuesto que debemos obedecer a nuestras autoridades en cuanto a los lineamientos tomados. Lo que quiero decir es que no debemos temer al virus, o las enfermedades, o la guerra, o cualquier otra causa de muerte, sino que debemos temer a Dios. Si hacemos esto, tener temor de Dios, y actuamos en concordancia, enfrentaremos cualquier circunstancia o evento con paz y tranquilidad. Con la tranquilidad de tener asegurada la vida eterna (más duradera y valiosa que la terrenal).

Lo que dice la Biblia:
Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. (Mat 24:3-7)

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. (Mat 24:36)

La clave, entonces, es no temer a las circunstancias sino temer a Dios. El hombre podrá generar una vacuna para este virus (en seis meses, dicen), pero la aparición de A H1N1 parece predecir la aparición de muchos otros, algunos quizás más mortíferos que otros. Menciono esto, no para infundir ese temor a las circunstancias que algunos líderes religiosos sin escrúpulos utilizan para atraer personas a sus congregaciones, sino para recalcar que estando a cuentas con Dios, nada que pueda venir nos puede alterar.

Y la buena noticia es que ponerse a cuentas con Dios es gratis: basta con arrepentirnos sinceramente de nuestros pecados y confesar a Jesús como Señor de nuestros corazones. Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. (Romanos 10:9)

martes, marzo 24, 2009

El Narcotraficante Joaquín “Chapo” Guzmán en la Lista de Forbes

La Noticia:
En un comunicado… la revista Forbes calificó como “deplorable” que alguien como Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo Guzmán” tuviera millones de dólares, motivo por el que apareció en el top de la publicación… La misiva reseña que no sólo se ha destacado la riqueza del narcotraficante mexicano, también en el pasado se han nombrado a personalidades del crimen organizado como Meyer Lansky y el capo colombiano, Pablo Escobar Gaviria, alias “El Patrón”… En la lista de la revista de personalidades más ricas en el mundo, aparece el genio de las computadoras, Bill Gates en el primer lugar, mientras que el capo mexicano ocupa la posición 701… (reforma.com)

Comentario:
Comencemos por lo irrelevante: Muchos de los millonarios en la lista se comprometen con causas filantrópicas (quiero creer que por un compromiso con la sociedad y no para pagar menos impuestos). Así Bill Gates y Warren Buffett colaboran en un fondo a favor de niños pobres del mundo. ¿Qué causa abrazaría el “Chapo” Guzmán? ¿Alcohólicos Anónimos? ¿Qué contesta un narcotraficante cuando su hijo le pide muestras gratis? Quizás esta última pregunta no sea tan irrelevante.

Al incluir a un narcotraficante en la lista de Forbes y reconocer a alguien que hizo su dinero de manera ilegal, se está enviando una señal equivocada, por decir lo menos, al mundo, ya que esta lista está diseñada ex profeso para producir envidia. El número 1 de dicha lista, Bill Gates, posee, luego de un mal año, ¡$40 mil millones de dólares! Y se le exalta como a un campeón, como al número uno del tenis, o al jugador más valioso del basquetbol.

Para lograr aparecer en la lista se requiere una fortuna de al menos mil millones de dólares y si bien la revista se disculpa diciendo que no está juzgando, sino sólo mencionando una estadística, hace aparecer a un delincuente como una personalidad. Parece como un engaño para disminuir lo grave de su pecado y hacer que la gente lo acepte y que cosas negativas pasen por inofensivas o incluso atractivas.

No debemos dejarnos deslumbrar por lo que el mundo exalta o enfoca. Si bien este narcotraficante puede presumir estar entre los más ricos del mundo, dudo que pueda darse el lujo de caminar por la calle sin un ejército de guardaespaldas. Su cabeza tiene precio y seguramente está mirando sobre su hombro todo el tiempo, pendiente de operativos del ejército, de capos rivales o de subalternos ambiciosos.

Lo que dice la Biblia:
Guarda silencio ante el Señor, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades. Deja la ira, y desecha el enojo. No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en el Señor, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo. Observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz. (Salmos 37:7-11)

Lo importante es estar orgullosos de nuestro trabajo, por poco llamativo que pueda ser, y ser capaces de comer sin sobresaltos. Tengamos la certeza que el dinero de este narcotraficante puede ser capaz de comprar a autoridades corruptas, e incluso un lugar al lado de célebres millonarios, pero no le comprará su salvación.

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente (Tito 2:11-12).

lunes, octubre 20, 2008

Quiebra en Wall Street y en los Corazones de los Ejecutivos

La Noticia:
La crisis financiera de Estados Unidos quiebra bancos y corazones en la `meca´ del capitalismo. “La manera en que los cristianos respondan a la crisis (financiera de EEUU) será una evidencia de su sabiduría, coraje, integridad y compasión tanto por los poderosos como por los humildes”. De esta manera evaluó la revista Christianity Today la responsabilidad de los cristianos vinculados al principal centro financiero mundial ante a la serie de quiebras bancarias, derrumbes de cotizaciones y bancarrotas ocurridas en las últimas semanas… A. J. Rice, director ejecutivo de la firma Pomeroy Capital, recibió muchas llamadas, varias de ellas provenían de amigos del quebrado banco de inversión Lehman Brothers, que estaban angustiados por la desolación de sus colegas. Uno de ellos le dijo: “Nunca vi hombres grandes llorar de esa manera”… (protestantedigital.com)

Comentario:
Uno de los temas que más tocó Jesús durante su ministerio fue el dinero, sin duda porque percibió el gran daño que puede provocar en la vida de una persona. Si bien es cierto que el tener dinero no es malo en sí, ya que el dinero sirve para la adquisición de comodidades, también es la fuente de muchos sinsabores y tragedias. El dinero realmente carece de valor si ampliamos nuestra perspectiva de lo que es la vida. ¿De qué sirven las riquezas en el aspecto espiritual, el aspecto físico, o el aspecto de relaciones humanas? En un contexto eterno el papel del dinero es más bien pequeño ya que las riquezas son inefectivas ante la salvación y la vida eterna. Asimismo son inefectivas en muchos aspectos terrenales. No existe un almacén donde se pueda adquirir unos centímetros extra de estatura, donde se vendan facciones diferentes, inteligencia o talento.

(Editor: Es una lástima porque estábamos haciendo una colecta en tu nombre)
(Autor: Gracias, pero estoy satisfecho con mi estatura…)
(Editor: No era por tu estatura)
(Autor: Con mis facciones…)
(Editor: Difícil de creer, pero tampoco era por tus facciones)
(Autor: Con mi…)
(Editor: No sigas porque te vas a delatar. De todos modos, no habíamos reunido mucho)

También es un hecho que el dinero no puede comprar las cosas más valiosas de la vida, como el amor o los amigos (quizás pueda adquirir compañía, más no amistad verdadera).

Y por si fuera poco, las riquezas son inciertas, como lo atestigua la noticia. Muchas de esas personas llorando estos días en Wall Street quizás no arrojaron una sola lágrima cuando firmaron su acta de divorcio o enterraron a un ser querido.

A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos. (1Ti 6:17-18)

¿Aún sigue pensando que es mejor tener dinero? Escuche esto: la riqueza puede acarrear enfermedades por alteraciones nerviosas o estrés y aún la muerte a quien es incapaz de soportar las presiones. En muchos países latinoamericanos que sufren de inseguridad pública, los ricos son seleccionados como víctimas para los secuestros.

El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad. Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos? Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia. (Eclesiastés 5:10-12)

¿No es irónico que el dinero pueda comprar una cama de alta tecnología, pero que el dueño de ella no pueda conciliar el sueño por sus ocupaciones o preocupaciones? No debemos poner la confianza en el dinero, sino en Dios. No nos equivoquemos, la fuente de la salud, el descanso, la satisfacción y la felicidad es Dios.

No te afanes por hacerte rico; sé prudente, y desiste. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo. (Proverbios 23:1-6)

Insistimos, no es el tener dinero en sí el problema, sino el convertirlo en el objetivo de nuestra vida, en el afán diario, en otorgarle el lugar que merece Dios. Es evidente que debemos trabajar y ganar dinero para el sostenimiento de nuestra familia, pero nuestro corazón no debe corromperse en el proceso.

Lo que dice la Biblia:
Pues donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón. (Lucas 12:34)

El diezmar es una forma de verificar en dónde está nuestro tesoro. Al obedecer el mandato del diezmo sin cuestionar su destino y con una sonrisa en los labios, mostramos las prioridades en nuestras vidas.

Debemos además ser generosos, porque muchas gentes, sobre todo en estos tiempos de crisis económica, van a tener necesidades, ya sea monetarias o de cierto consuelo. Entregar un poco de nuestro tiempo o nuestro dinero a esas personas que pierden sus ahorros o sus empleos, reflejará el amor de Dios en nuestras vidas.

El que confía en sus riquezas caerá; mas los justos reverdecerán como ramas. (Proverbios 11:28)

Estemos pues atentos y abramos los ojos para nunca poner nuestra confianza en la riqueza, sino en el Señor.

viernes, mayo 02, 2008

Estudiante Quería Matar a Jesús

La Noticia:
Fiscales del estado de Carolina del Sur pidieron hoy ante un tribunal federal una evaluación psicológica para Ryan Schallenberger, de 18 años, que amenazó con causar una explosión en su escuela para morir, ir al cielo y entonces matar a Jesús… Schallenberger podría ser acusado de conspirar para usar un arma de destrucción masiva, cargo que conlleva cadena perpetua… “Dijo que la muerte era mejor que la vida. Manifestó que quería morir, ir al cielo y una vez allí quería matar a Jesús”… Schallenberger fue arrestado después de que sus padres recogieron en el correo un paquete dirigido al muchacho que contenía nitrato de amonio. Al buscar en su habitación encontraron una grabación que Ryan deseaba que se escuchara después de su muerte… También hallaron un diario de vida en el que el joven comentaba sus experimentos con explosivos… (eluniversal.com)

Comentario:
No se si este joven podía darse cuenta de la imposibilidad de sus planes: no se puede ir al cielo matando gente, o deseando matar a nadie. ¿Tenía la idea de que el Apóstol Pedro iba a estar en la puerta del cielo con un reporte de su accionar en la tierra?

Apóstol: Aquí dice que la explosión en que falleciste fue producida por ti mismo, aunque afortunadamente tus compañeros de clase sólo quedaron heridos.
Ryan: Sí Su Señoría, pero fue un accidente, yo estaba tratando de reproducir un experimento de clase, pero se me pasó de nitrato… Pero yo me interpuse para salvar a mis compañeros.
Apóstol: No me digas Señoría, has visto muchas películas. ¡Un héroe! ¡Uhm! ¿No fue suicidio? ¿No estabas deprimido?
Ryan: No niego que estaba un poco triste, Su Honor, pero tenía a mis padres y un futuro brillante como químico…
Apóstol: Un futuro explosivo diría yo. Tampoco me digas Honor, me llamo Pedro. ¿Y por qué tenías entonces una grabación lista para escucharse si morías?
Ryan: Mira Pit…
Apóstol: ¡Ryan!
Ryan: Don Pedro, quise decir, mis padres siempre estuvieron diciéndome de lo importante que es estar preparado, ¿no dice la Biblia que honremos a nuestros padres?
Apóstol: Apóstol Pedro. ¡Uhm! Está bien. ¡Pásale!
Ryan: ¡Yes! Digo, gracias Pe…, Don…, Apóstol… ¿En qué nube puedo encontrar a Jesús?

Si alguien todavía tiene la estereotipada idea de que un jurado nos espera a las puertas del cielo para pesar si nuestro accionar en la tierra nos permite el ingreso, permítame desilusionarlo. No es por obras, caridades, limosnas o heroísmo. “No por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:9).

¿Cómo se obtiene entonces la salvación?

Lo que dice la Biblia
Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. (Romanos 10:9)

Si alguien reconoce a Jesús como Señor, entonces él viene a morar en su corazón y la vieja naturaleza de depresión, amargura, rencor, deseos de venganza, ira, etc., se va desvaneciendo para dejar paso a una naturaleza llena del fruto del Espíritu Santo. Quien desea conocer a Jesús, lo desea por lo que es, por el amor que representa. No para reclamarle, sino para agradecerle.

No hay jurado al cual engañar.

Ciertamente es preocupante el escalamiento de la forma en que los jovencitos quieren hacer un impacto al suicidarse. Es casi como una competencia por lograr que el video de su muerte tenga la mayor audiencia en YouTube. ¿Es eso glorioso? ¿Vale la pena morir por algo así?

Sin duda estaba deprimido o no hubiera dicho que “la muerte era mejor que la vida,” y seguramente no es el único joven con problemas en casa, o en la escuela, o con su pareja, o con sus amigos. La respuesta, irónicamente, estaba cerca de él: ¡Conocer a Jesús! La forma de evitar que la amargura tome por asalto el corazón está explicada en la cita expresada arriba de Romanos 10:9.

La gran noticia es que no tenemos que esperar llegar al cielo (si es que logramos engañar a Pedr…, perdón, al Apóstol Pedro) para conocer a Jesús, sino que podemos conocerlo hoy, aquí, en esta vida.

miércoles, febrero 20, 2008

Cristianos Equivocados Acerca del Cielo

La Noticia:
N.T. Wright es una de las más importantes figuras en el mundo del pensamiento Anglicano. Como Obispo de Durham, es de los más respetados en la Comunidad Anglicana. Aparte de ser muy leído, enseña como académico en Cambridge y es un héroe para los cristianos conservadores gracias a su libro “La Resurrección del Hijo de Dios” en el que argumenta que ese evento debe tomarse en forma literal… Parece entonces como una especie de contradicción que Wright no crea en el paraíso, al menos en la forma en que millones de cristianos entienden el término. En su nuevo libro “Sorprendido por la Esperanza”, Wright se refiere a un libro infantil llamado “¿Qué es el Paraíso?” de la primera dama de California María Shriver, que describe al paraíso como “un bello lugar donde te puedes sentar en nubes suaves y platicar… Si eres bueno durante la vida, entonces puedes ir ahí… Cuando tu vida termina aquí en la tierra, Dios enviará ángeles para llevarte al paraíso para estar con Él.” Eso, dice Wright, es un buen ejemplo de lo que uno no debe decir. La verdad bíblica es muy diferente… Wright dice que escucha a la gente decir que como pronto irán al cielo, no necesitarán ya su cuerpo físico y eso es una distorsión… (time.com)

Comentario:
Es muy común tener ideas estereotipadas del cielo y del infierno. ¿Quién no ha escuchado algún chiste o historia de alguien que se fue al cielo y está parado en una nube tocando su arpa?

(Autor: ¿Sería correcto poner un chiste del cielo y del infierno aquí?)
(Editor: No)
(Autor: ¿Por qué? No hago sarcasmo de nadie. Si hay alguien leyendo esto, es que no se ha muerto y por tanto no está en ninguno de los dos sitios)
(Editor: Conociendo tus chistes, la gente va a suspender de inmediato la lectura)
(Autor: ¿Y si lo ponemos al final?)
(Editor: Está bien, pero te arriesgas a perder lectores)

Más que una noticia, el anterior es un reportaje aparecido en la revista TIME, la cual es de las más importantes publicaciones (y una de las más leídas) en los Estados Unidos. Ya que este tema se coloca en la opinión pública, resulta interesante revisar qué dice la Biblia en relación al tema de lo que ocurre después de la muerte.

"Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. "En el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces, gritando, dijo: "Padre Abraham, ten misericordia de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama". Pero Abraham le dijo: "Hijo, acuérdate de que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quieran pasar de aquí a vosotros no pueden, ni de allá pasar acá". (Lucas 16:19-26).

La historia de Lázaro y el rico es muy gráfica y clara de lo que ocurre al morir. Si bien no parece ser la norma el que existan conversaciones entre quienes están en el Hades y quienes están en el cielo, queda claro que no puede haber flujo de personas entre uno y otro sitio. Notemos además que Lázaro de inmediato llegó al cielo conducido por ángeles y que el Hades es un lugar espiritual donde se recibe tormento. El cuerpo físico se queda en la tierra. La historia continúa así:

"Entonces [el rico] le dijo: "Te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento". Abraham le dijo: "A Moisés y a los Profetas tienen; ¡que los oigan a ellos!" Él entonces dijo: "No, padre Abraham; pero si alguno de los muertos va a ellos, se arrepentirán". Pero Abraham le dijo: "Si no oyen a Moisés y a los Profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levante de los muertos"". (Lucas 16:27-31)

Esta historia se describe antes de la muerte de Jesús, cuando la ruta al cielo estaba pavimentada por la fe habiendo escuchado a los profetas. Hoy en día es diferente, ya que se requiere de arrepentimiento de pecados y aceptación de Jesús. Considerando que Jesús se levantó de entre los muertos, es evidente que Dios estaba dispuesto a proporcionarnos señales inequívocas para convencernos.

Otra parte de la Biblia que se refiere a la situación después de la muerte, es cuando Jesús estaba en la cruz en medio de dos malhechores. Leemos en Lucas 23:

Uno de los malhechores que estaban colgados lo insultaba diciendo:
-Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. Respondiendo el otro, lo reprendió, diciendo:
-¿Ni siquiera estando en la misma condenación temes tú a Dios? Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; pero este ningún mal hizo. Y dijo a Jesús:
-Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino. Entonces Jesús le dijo:
-De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
(Lucas 23:39-43)

Jesús le está prometiendo que estará en el paraíso ese mismo día, y si bien Jesús resucitó en la carne al tercer día, todos quienes hayan muerto en la salvación de Jesús, también lo harán algún día.

Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. El Señor mismo, con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo. Entonces, los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras. (1Tesalonisenses 4:13-18)

Entonces queda claro que existe un lugar indeseable después de la muerte llamado Hades (o Infierno). Otro sitio conocido como Cielo (o Paraíso) donde estaremos por un tiempo hasta que Jesús descienda del cielo y nos haga resucitar con un cuerpo glorificado e incorruptible. La buena noticia es que está en las manos de cada quien determinar el destino mientras estamos vivos, porque una vez allá, como lo muestra la primera historia de Lucas, será imposible pasar de uno a otro lado. ¿Cómo? No se trata ni de sufrir, ni de hacer buenas obras (No por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:9), sino de seguir tres sencillos pasos: (1) Reconocer que somos pecadores. (2) Arrepentirnos de nuestros pecados. Y (3) aceptar a Jesús como Señor y Salvador.

Lo que dice la Biblia
Os digo un misterio: No todos moriremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. (1 Corintios 15:51-52)

Quedan algunas preguntas sin respuesta: ¿Cómo serán los nuevos cuerpos? Jesús resucitó con su mismo cuerpo (fue reconocido por sus conocidos e incluso Tomás verificó sus manos y costado) ¿Y qué pasa con los que murieron engullidos por un tiburón? Lo único que sabemos es que seremos transformados y los nuevos cuerpos serán “incorruptibles.” Dejemos los detalles a quien tiene el poder de la resurrección y démosle gracias por la oportunidad de la vida eterna.

(Autor: El chiste prometido, pero debo aclarar que no es mío, sino que circula por Internet. Una maestra discutía con un estudiante cristiano y le decía, “Pero José, ¡está científicamente comprobado que un pez no se puede comer a una persona!” Y José le contesta “Maestra, usted se equivoca. ¡La palabra de Dios dice que un pez se tragó a Jonás!” Ella le responde, “¡No debes de creer en esas cosas, porque ya te dije que está científicamente comprobado que eso no puede ser!” José, enojado, dice a su maestra, “Cuando yo muera y vaya al cielo, ¡le preguntaré a Jonás!” Y la maestra, que no creía en Dios, le dice, “¿Ah, sí? ¿Y qué pasa si ese tal Jonás está en el infierno?” José le contesta inmediatamente, “Pues, ¡entonces por favor pregúntele usted!”)

viernes, junio 29, 2007

Muestran Predicciones Fatales de Newton

La Noticia:
Isaac Newton, uno de los científicos más influyentes de todos los tiempos, preveía el fin del mundo en 2060, según manuscritos del famoso físico presentados desde el domingo por la Universidad Hebraica de Jerusalén… En una carta con fecha de 1704, Isaac Newton, físico y astrónomo inglés que era adicto a la teología y la alquimia, hizo un cálculo basado en un fragmento de la Biblia, sacado del Libro de Daniel… Según él, debían pasar mil 260 años entre la refundación del Santo Imperio Romano por Carlomagno, en el año 800, y el fin de los tiempos… (reforma.com)

Comentario:
No comience a invertir en seguros de vida, o al menos no por esta noticia, que debió causar impacto en 1704, pero que hoy en día no debería atraer mayormente la atención. Ciertamente Sir Isaac Newton era un genio y un gran científico, pero se equivocó en su pronóstico.

(Editor: ¿Es un pronóstico o es una afirmación?)
(Autor: Una afirmación puede ser un pronóstico, pero no estoy pronosticando que se equivocó en su pronóstico, estoy asegurando con certeza que no puede ser pronosticado con certeza el año del fin del mundo)
(Editor: Está muy confuso y cacofónico, hay que mantener las cosas en forma sencilla o los lectores se van a ir)
(Autor: Estaba sencillo hasta tu intervención)

No creo estar por aquí en el 2059, pero si puedo visualizar que esta carta de Newton va a ser explotada por los noticieros en ese año del mismo modo que se hizo todo un evento con la llegada del milenio. O como se recirculan las profecías de Nostradamus de tiempo en tiempo, o como cuando alguien descubre que el mundo puede terminar el 6 de junio (mes 6) del 2006, por aquello de los tres seises en la fecha. Noté (con satisfacción debo añadir) que el mundo no se acabó en el 6/6/2006, pero jamás descubrí una disculpa o explicación al día siguiente por la publicación de tan alarmista posibilidad.

Tengo que resaltar que Sir Isaac Newton, además de científico, era creyente o no hubiera estado estudiando la Biblia. Y lo respeto más por eso. La ciencia, ya lo he expresado antes, no tiene por qué estar en contra de Dios. Pocas cosas son tan reconfortantes como saber de un genio que no se envanece por sus conocimientos, sino que se humilla ante el Creador.

Pero cometió el error de explorar el libro de Daniel, que si bien contiene profecías para el fin del mundo, no puede oponerse a lo que explícitamente expresó Jesús durante su ministerio en la tierra. Y Jesús dijo que la hora final iba a llegar subrepticiamente.

Lo que dice la Biblia:
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre.
Mateo 24:36

Es totalmente admirable que alguien estudie las profecías del fin del mundo en la Biblia, pero es incorrecto perder la perspectiva del mensaje central de Jesús a causa de ello. Jesús quería que estuviéramos listos en todo momento y eso implica buscar una relación personal con Dios. Quizá porque conocía el alma humana, la cual sabiendo que posee tiempo por delante, podría posponer esa búsqueda.

A final de cuentas, el fin del mundo carece de importancia para aquel que lamentablemente va a fallecer mañana en un accidente o debido a una enfermedad repentina. Y puede ser cualquiera. No quiero sonar dramático, pero sabiendo que existe una forma de asegurar la vida (la eterna porque la terrenal es pasajera), ¿no debería estar en línea para hacerlo?

Si ya lo hizo, lo felicito, si no, ¿qué espera? Acepte hoy mismo a Jesús como Señor y Salvador.