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viernes, diciembre 14, 2018

Cimiento Firme


Voy a decirles a quién se parece todo el que viene a mí, y oye mis palabras y las pone en práctica: Se parece a un hombre que, al construir una casa, cavó bien hondo y puso el cimiento sobre la roca. De manera que cuando vino una inundación, el torrente azotó aquella casa, pero no pudo ni siquiera hacerla tambalear porque estaba bien construida… (Lucas 6:47-48).

No se necesita tener mucho conocimiento de ingeniería civil para entender que, teniendo un cimiento firme en la roca, las construcciones resisten tormentas violentas sin derrumbarse. Tampoco se necesita alto grado de conocimiento teológico para entender que la roca, en la metáfora de Lucas 6:47-48, es Jesucristo.

Entonces la aplicación a la vida diaria es evidente: pongamos nuestros cimientos en Jesús y no importa el tipo de conflicto o crisis que sea arrojada en nuestra dirección, saldremos adelante, estaremos cubiertos y protegidos. Como dice el inicio del fragmento (habla Jesús): “Todo el que viene a mí…”

Ahora bien, notemos con cuidado que existe una pequeña condición. “Se parece al hombre que, al construir una casa, cavó bien hondo y puso el cimiento sobre la roca.” (Énfasis propio). ¿Estamos conscientes de la expresión resaltada? “Cavó bien hondo.” Tal vez ahí fallamos. Entendemos que debemos cimentar nuestras vidas sobre la roca, pero lo hacemos superficialmente.

¿Cómo? Pues sólo dedicando el tiempo del servicio dominical a Dios, si es que no está aburrida el mensaje, en cuyo caso el celular nos salva del sueño profundo. Tal vez dar gracias durante las comidas, si es que hay hermanos observando. Cuando mucho leyendo un pasaje de la Biblia durante la semana, si no hay series interesantes en Netflix, o eventos deportivos relevantes. Eso no es cavar hondo.

Cavar hondo es escarbar y escarbar, tan profundamente que para salir del agujero necesitemos una escalera. ¿Puede imaginarse a una persona en tal situación? ¿Llena de tierra y arena, con ampollas en las manos, con raspones por los roces con las piedras? Ahora proyectemos la imagen a cavar hondo en la Palabra: cuadernos llenos de notas, libros abiertos: Biblia, diccionario, enciclopedia, comentarios, plumones de resaltado, colores para subrayar y demás. No importa si usted es físico o digital. Hoy en día los recursos existen en ambas dimensiones. Cavar hondo también es reflexión y oración. Hablar y escuchar. Oído atento a lo que Jesús nos quiere decir.

¿Queremos cimiento firme? La clave está en “cavar hondo.”

viernes, noviembre 23, 2018

Condicional


Porque él es nuestro Dios y nosotros somos el pueblo de su prado; ¡somos un rebaño bajo su cuidado! Si ustedes oyen hoy su voz… (Salmos 95:7).

A veces escuchamos que el amor de Dios es incondicional. Cierto. Dios nos ama sin que lo merezcamos ni podamos hacer algo para ganarlo. Así es la salvación. Jesús cumplió con el último sacrificio y nos entregó en bandeja la vida eterna. Pero… tenemos que aceptarla. Ahí está la condición. Ciertamente no podemos ganar la salvación con nuestro esfuerzo, pero tenemos que reconocer a Jesús como Señor de nuestras vidas. La condición es dar el sí a Jesús. No es muy difícil… ¿O sí?

Cuando vemos que mucha gente no recibe la salvación, pareciera que es una condición difícil de aceptar. Sin duda muchos piensan que ese SÍ los conducirá a una vida complicada, llena de limitantes y prohibiciones. Es triste que no estén dispuestos a experimentar las maravillas de la vida con Cristo, pero sólo podemos orar para que algún día lo entiendan.

Regresando al aspecto de las condiciones, observamos otra en Salmos 95:7. Dice que somos un rebaño bajo su cuidado… si es que escuchamos su voz. Por supuesto que un pastor cuida a sus ovejas, pero necesita ser escuchado. El pastor sabe de los riesgos en los campos y bosques cercanos y conduce a las ovejas. Si las ovejas no escuchan su voz y se van a donde sea, pueden caer víctimas de algún lobo, en un pantano, en un río de aguas turbulentas, etc.

Parece clara la aplicación a nuestra vida diaria. ¿Deseamos evitar problemas, conflictos, caos, catástrofes…? ¿Esa crisis económica? ¿Ese pleito familiar? ¡Escuchemos su voz! Así de simple.

¿Y cómo podemos escuchar su voz si no nos conectamos con Él a través de la oración y la lectura de la Biblia? Es una condición, pero no solo no es difícil, sino reconfortante si la ponemos en marcha. ¿Qué espera para hacerlo? Somos el pueblo de su prado…

miércoles, septiembre 12, 2018

La Primera Emoción

Por eso, de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor, vivan ahora en él… (Colosenses 2:6).

Este es un consejo de Pablo a los colosenses. ¿Quién puede negar que suena como un buen consejo? Y sin duda lo es, pero quizás, algunos de nosotros no nos detenemos a reflexionar en él tan cuidadosamente como deberíamos.

La primera parte: “Por eso…” habla de que Pablo está al pendiente de los habitantes de Colosas y Laodicea. En ninguno de sus viajes misioneros se indica que Pablo haya hecho escala específica en esos sitios. Sin embargo, Pablo dice que luchaba por ellos, sin duda en oración. Es como si nosotros, radicando en Hermosillo, oráramos por los miembros de las iglesias de Reynosa o Ciudad Juárez. O incluso de Guatemala. ¡Qué lección tan positiva! Orar por hermanos que no conocemos, que nunca hemos visto.

Luego dice: “de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor…” ¿Recuerda su conversión? ¿Su verdadera conversión? Porque nacer en un hogar cristiano no implica un encuentro personal con Jesús. Normalmente existe un evento particular que desata la conversión.

Por ejemplo, sabemos de algunos casos en que un concierto, un conferencista o una predicación específica fueron capaces de llegar al corazón y provocar la conversión. En tal situación son los sentimientos la llave. Se recibe a Cristo Jesús con emotividad, con lágrimas de alegría y sensación de liberación. El nuevo converso acepta que Jesús es en verdad el Señor y la confianza en Él es conmovedora.

Hay otros casos en que la gente ha estado necia, negando a Cristo, o al menos, negándose a creer que Él es la solución y ha estado ahogándose en todo tipo de problemas. Conflictos con familiares, amigos o conocidos. Problemas de pareja o de paternidad. Problemas de seguridad física o económica. Etcétera y etcétera. Cuando estas personas por fin se abren a la posibilidad de que Jesús es el Señor, su alma se desahoga, reconoce que por los medios propios es incapaz de resolver nada y se entrega.

Sin duda existen otras maneras en que la gente por fin se decide a recibir a Jesús, pero sin dudas todas incluyen cierta dosis de emotividad y la esperanza de una vida plena en la tierra y vida eterna en el más allá. Sin duda, en el versículo, Pablo se refiere a esa emoción de sentir que Jesús es verdadero. ¿La recuerda? Esperemos que sí, porque el versículo remata diciendo que, con esa misma primera emoción, caminemos en Él.

Sin duda, ¡un gran consejo!

miércoles, marzo 25, 2015

Él es Capaz

Amasías le preguntó al hombre de Dios: ¿Qué va a pasar con los tres mil trescientos kilos de plata que pagué al ejército de Israel? El Señor puede darle a usted mucho más que eso respondió (2 Crónicas 25:9).

Quizás recuerde el contexto de esta historia. Amasías, rey de Judá, hacía lo que le agradaba al Señor aunque no de corazón. Hoy lo llamaríamos un cristiano de fachada. Era una época en que el gran reino de David y Salomón se había partido en dos: Judá e Israel. Como sucede en muchas familias, estos reinos se enemistaron y si bien en el tiempo de Amasías no existía conflicto bélico, los habitantes de ambos reinos no se querían.

Amasías armó su ejército con 300,000 soldados de Judá y sintiendo que necesitaba más, contrató a 100,000 guerreros del reino vecino de Israel. Para ello, les dio por anticipado, tres mil trescientos kilos de plata, una suma considerable para su tiempo. Al enterarse, un hombre de Dios, fue a advertirle al rey que no usara a estos guerreros contratados o si no iba a perder el apoyo de Dios en las batallas. El primer pensamiento de Amasías fue hacia el dinero que ya había desembolsado: “¿Qué va a pasar con el dinero que ya pagué?” La respuesta del hombre de Dios es extraordinaria: “El Señor puede darle a usted mucho más que eso.”

Hay al menos dos aprendizajes en esta historia. Primero, consultar a Dios antes de hacer un desembolso considerable. ¿Tiene pensado comprar un auto o una casa? Pregunte primero a Dios. Tal vez sea exagerado orar antes de comprar un kilo de jamón, pero ¿qué tal una computadora, un celular sofisticado, una TV o un nuevo refrigerador? Oremos para tener paz al desembolsar el dinero ganado con muchos trabajos.

Segundo, no considere como una pérdida lo que entrega a Dios. El diezmo y la ofrenda no lo perjudican porque… “El Señor puede darle a usted mucho más que eso.” Quien tiene fe en Dios, sabe que Él nos tiene cubiertos. Así que no piense que podría darle un mejor uso al dinero de su diezmo y ofrenda. Confíe en Dios.

sábado, agosto 02, 2014

Dignos del Llamamiento

Por eso oramos constantemente por ustedes, para que nuestro Dios los considere dignos del llamamiento que les ha hecho, y por su poder perfeccione toda disposición al bien y toda obra que realicen por la fe (2 Tesalonicenses 1:11).

No sé si le ocurra a usted, pero ocasionalmente este versículo me perturba. Sobre todo me asaltan las siguientes preguntas: ¿Y si no soy digno del llamamiento? ¿Qué hay que hacer para ser digno? Soy honesto al decir que no siento tener la capacidad de Noé, quien construyó un arca en fe, o el coraje de David, quien derrotó él solo a un gigante y después venció en incontables batallas, o el espíritu de Moisés, quien conversaba con Dios y fue usado para liderar al pueblo de Israel y abrir las aguas del Mar Rojo, o el aplomo para superar las pruebas que tuvo Abraham. ¿Cómo entonces voy a ser digno del llamamiento?

Hoy no existen batallas que ganar (al menos alrededor nuestro afortunadamente), como cuando Josué conquistó Canaan, no existen muros o templos derribados que restaurar, como hicieron Nehemías y Esdras, no está en nuestras manos proteger a un pueblo, como les tocó a Esther y Mardoqueo, no estamos en el exilio para mostrar la valentía de Sadrac, Mesac y Abednego. Entonces… ¿qué podemos hacer para ser dignos?

La respuesta está en el mismo versículo: “…por su poder perfeccione toda disposición…” Ninguno de los mencionados hubiera podido hacer nada sin el poder de Dios detrás. Moisés no abrió el Mar Rojo, Dios lo hizo a través de la fe de Moisés. Esa es la clave, acercarnos a él, mostrar nuestra disposición al bien y dejar que él obre. Él nos dirá en qué quiere que lo apoyemos y tengamos la seguridad que aunque parezca algo simple, será parte importante de su plan. Hablar a un vecino, orar un miércoles por la tarde, ser ejemplo de comportamiento, educar a nuestros hijos en la Palabra…

Quizás no tengamos que ir a una batalla física, pero eso no significa que no seamos soldados en una batalla más relevante. Mostremos nuestra disposición a Dios y dejemos que Él nos guíe.

martes, marzo 18, 2014

Somos la Sal

Lo que dice la Biblia:
“Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor?  Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee…” (Mateo 5:13)

Son palabras de Jesús a sus seguidores. O sea, nosotros. ¿Tenemos claro entendimiento de lo que significa? Somos la sal, esto es, somos lo que da sabor, lo que sazona, lo que le da validez realmente a los alimentos. Entonces debemos sazonar las vidas de los que nos rodean con nuestro conocimiento de la Palabra y con la gracia de nuestro maestro.

¿Nuestros vecinos están atribulados por un problema familiar? Nuestras oraciones, consejo, apoyo y comprensión, salpicados de citas bíblicas llevarán algo de paz. ¿Algún compañero de trabajo pasa por una depresión? Nuestras oraciones y versículos de sabiduría bíblica pueden restablecerlo. ¿Alguna amistad terminó una relación o perdió su empleo? Nuestras oraciones junto a la referencia de las promesas de Dios de estar siempre cerca del creyente le sostendrán. Muchas situaciones se presentarán cada día en que al mostrar la gracia de Dios y revelar Su Palabra, traerá el sazón a la vida. Si somos la sal, es nuestra tarea.

La cita además es significativa cuando consideramos que la sal en el mundo es de lo más económico que hay. Esto nos debe mantener humildes. Somos la sal, pero no debemos vender caro nuestro servicio. Por gracia somos salvos, por gracia debemos cumplir con nuestra encomienda. No podemos escatimar la sazón, o incluso ser selectivos. La sal no discrimina entre el pollo y el pescado, sino que funciona para todo alimento. Igual debemos actuar nosotros.

Si somos la sal, debemos ocuparnos en que no falte el sabor en las mesas de nuestro alrededor. No deseamos que nos pase lo que dice al final de Mateo 5:13, ¿verdad?, así que evitemos el volvernos insípidos.

domingo, marzo 16, 2014

Los Planes de Dios

Lo que dice la Biblia:
Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza (Jeremías 29:11).

Son palabras de Dios a la gente que estaba en el exilio en Babilonia a través de una carta que Jeremías envió a los ancianos que estaban con los deportados. ¿Podemos adoptarlas como nuestras? Sin duda. Si bien no somos judíos, nos convertimos en hijos adoptivos de Dios cuando decidimos aceptar a Jesús como Señor y Salvador. Y mientras no lleguemos a la Tierra Prometida, al lado de nuestro creador, se puede decir que estamos en el exilio.

Por lo tanto podemos creer que Dios tiene planes para cada uno de nosotros. Y lo mejor de todo es que, como dice la cita, son planes de bienestar y no de calamidad. ¡Buenas noticias! ¿Por qué entonces parece que algunos de nosotros navegamos de calamidad en calamidad? El problema es que Dios no es el único que tiene planes. A veces nos ponemos a seguir nuestros “propios” planes, elaborados por nosotros mismos sin consultar a Dios. Planes que incluyen fuertes elementos de búsqueda de lo material, de quedar bien con los demás o de pretendida felicidad según la opinión de las mayorías.

Hay un tercero que hace planes para nosotros: el diablo. Y esa es la peor alternativa, que seamos manipulados para seguir sus planes. Normalmente el diablo usa la influencia del mundo para convencernos de adoptarlos, por ejemplo con mensajes subliminales de promiscuidad sexual a través del cine y la televisión, o popularizando videos o mensajes vulgares y ofensivos a nuestro Dios.


La clave entonces es verificar que los planes que adoptemos para nuestras vidas estén en sintonía con los perfectos de Dios. ¿Cómo podemos hacerlo? En oración y con lectura de la Palabra de Dios. Si abrimos un canal de comunicación con Él, sabremos qué hacer y qué decisión tomar en cada encrucijada que enfrentemos. 

jueves, febrero 13, 2014

Alguien Está Orando por Mí

Lo que dice la Biblia:
¿Quién acusará a los que Dios ha escogido? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará?  Cristo Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros (Romanos 8:33-34).

En la Biblia hay versículos de todo tipo: interesantes, asombrosos, retadores, inspiradores, etc. Sin embargo las palabras fallan para poder describir qué tipo de versículos son Romanos 8:33-34. Qué pensamiento tan poderoso saber que el propio Jesús está… ¡orando por nosotros!

De por sí ya es reconfortante saber que ofrendó su vida por nuestra redención. Estábamos condenados y él nos rescató. Pero la historia no acaba ahí. Él resucitó, ascendió al cielo y está a la derecha de Dios. Y no está como conquistador, disfrutando su triunfo sobre Satanás, o como gobernante de nuestros días dictando órdenes. Está a la derecha de Dios, intercediendo por nosotros.

¿Ha orado por alguien? ¿Se ha alegrado cuando alguien le dice que está orando por Usted? ¿Verdad que es reconfortante saber que alguien está de rodillas por nosotros? Cuánto más si ese alguien es Jesús. Como dice el versículo: “Dios es el que justifica. ¿Quién condenará?”


Saber que Jesús mismo está orando por nosotros nos debe motivar a orar por los demás. Siempre hay alguien que está en necesidad, en dudas, urgido de atención. Intercedamos por ellos siguiendo el ejemplo de Jesús. Como dice Santiago 5:16: “La oración del justo es poderosa y eficaz”.

lunes, febrero 03, 2014

Silencio

Lo que Dice la Biblia:
Jesús no le respondió palabra. Así que sus discípulos se acercaron a él y le rogaron: “Despídela, porque viene detrás de nosotros gritando” (Mateo 15:23).

Hay pocas historias de Jesús tan inquietantes como esta. Quizás la recuerde: En la región de Tiro y Sidón una mujer cananea le gritaba a Jesús que tuviera compasión de ella porque su hija estaba endemoniada. La respuesta de Jesús, como leemos en Mateo 15:23, fue… el silencio. Muchos podemos identificarnos con esta mujer. Hemos visto o hemos escuchado muchos milagros realizados por Jesús, tanto en el pasado, como en nuestras vidas diarias. Y cuando tenemos un problema y le pedimos algo…, no obtenemos respuesta.

“Jesús no le respondió palabra.” Muchas veces sólo empeora la participación de otras gentes, como en el caso del versículo, la de los discípulos: “Despídela para que deje de gritar” (parafraseando). Al parecer, si uno continúa leyendo la historia, a Jesús no le preocupaba el problema de la mujer y además la estaba discriminando por su origen, comparándola incluso con un “perro.” Parece una anécdota triste.

Sin embargo terminemos de leer la historia, la mujer insistió, Jesús alabó su fe y le cumplió su milagro. ¿Cuántos de nosotros no nos quedamos aturdidos por el silencio y descartamos el insistir, el mostrar nuestra fe y exhibir humildad? Aprendamos de la persistencia de la  mujer cananea de la historia y perseveremos en la oración. El silencio de Jesús no debe ser un factor que desmotive, sino una oportunidad para abrir nuestras almas. 

domingo, septiembre 01, 2013

El Motivo de mi Oración

La muerte es inevitable. Perdón por iniciar así de tajante la reflexión, pero se trata de una verdad universal de la cual no podemos escapar. ¿Tiene entonces caso que oremos por los enfermos? Por supuesto que sí. Tal vez no sepamos de los designios de Dios, tal vez no alteremos la voluntad divina en relación a esa persona, pero le estamos mostrando a Dios que nos interesa y que la amamos. 

En su gran misericordia, Dios puede obrar un milagro y sanar a la persona por la que oramos. ¡Gloria a Dios! Pero aún si Dios no responde y nuestro enfermo no mejora, no debemos sentir que fue inútil el tiempo que pasamos orando. Nuestra oración le brinda consuelo a la persona y la sensibiliza para acercarse más a Dios. De hecho, nuestra oración no debería limitarse únicamente a los aspectos que sólo Dios controla, como la salud y la muerte, sino que debemos incluir en nuestra oración aquello que depende de nosotros. Esto es: buscar a Dios. El verso 2 del Salmo 42, lo expresa en forma inmejorable: ¿Cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?

No lo tomemos como nuestra presentación ante Dios una vez fallecidos, sino en vida. ¿Hasta cuándo esperaremos para buscar a Dios? Si nuestra oración motiva a la persona enferma a acercarse a Dios, debemos regocijarnos. Por favor lea todo el Salmo 42. Habla de buscar a Dios en medio de la tribulación. Compartámoslo con toda aquella persona que enfrenta problemas y por supuesto, que sea de bendición para nosotros mismos.

Lo que dice la Biblia:
Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por Tí, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente; ¿Cuándo vendré y me presentaré delante de Dios? (Salmo 42:1-2)

lunes, agosto 23, 2010

Bicentenario de México

La noticia:
Intervención del Secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio Irazábal… “El próximo 15 de septiembre será un gran día para la historia de México. Celebraremos exactamente 200 años de que Don Miguel Hidalgo convocara al pueblo mexicano en torno a los ideales de independencia y justicia, fundamentos de la nación que entonces nacía, y de la que hoy tanto nos sentimos orgullosos… Amigas y amigos, en el concierto de las 192 naciones y siendo miembros de la Organización de las Naciones Unidas, hoy México es el onceavo país más grande del mundo en términos poblacionales, y ocupa el catorceavo lugar en términos territoriales; México es un gran país… Pero más allá de los números, está la riqueza y la majestuosidad de la cultura mexicana, desde nuestra herencia prehispánica hasta nuestra herencia colonial, moderna y contemporánea. México, voz que proviene del náhuatl y cuyo significado es “el ombligo de la luna”, es el contenedor de una gran cultura, de una de las grandes culturas de la humanidad, de la historia universal…” (bicentenario.gob.mx)

Comentario:
Septiembre del 2010 será un mes lleno de festividades para los mexicanos. ¿Cuál debería ser la postura de un cristiano, ciudadano de un país en fiesta, ante multitud de eventos conmemorativos? ¿De alejamiento? ¿De participación irrestricta? ¿De indiferencia?

Somos el pueblo de Dios, pero pertenecemos a un país, México, donde (no tengamos duda) va a haber un gran avivamiento. Eso nos hace reflexionar con cuidado cómo debemos participar. A pesar de las dificultades, el país posee mucha riqueza otorgada por Dios. Toda la creación es de Dios y México no es la excepción. La Biblia dice:

Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, el pueblo que Él escogió como heredad para sí (Salmo 33:12).

El formó el corazón de todos ellos; atento está a todas sus obras. (Salmo 33:15)

Ciertamente Dios proporcionó riqueza a nuestro país (playas, bosques, selvas, tierra laborable, etc.) y observa nuestro accionar. Debemos ser mayordomos de tal riqueza. No usarla para enriquecimiento personal, sino para beneficio del pueblo.

Y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios (Jeremías 32:38).

Los festejos del bicentenario pueden ser una ayuda para recordar nuestro origen y lograr una identificación entre la gente. No se trata de usar los festejos como una manera de enajenarnos con alcohol o eventos superficiales, sino como motivo de reflexión para que no exista separación de nuestras raíces. No hay motivo para no sentir amor por lo que somos y hemos sido. Jesús nos incluyó en su corazón cuando realizó su gran sacrificio por la salvación de la humanidad. Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras (Tito 2:14).

La actitud entonces debe ser de celebración moderada. Teniendo como límite el pecado, el cristiano puede participar como ciudadano orgulloso de su pasado y aún ir más allá al orar por el país. Los cristianos debemos tener la carga de orar por México. Ciertamente existen muchos problemas que ameritarían la atención de cualquier ciudadano, pero una responsabilidad del cristiano es buscar la gracia de Dios para esta tierra.

Lo que dice la Biblia:
Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra (2 Crónicas 7:14).

Un cristiano puede celebrar el bicentenario y en una actitud de oración, buscar la unión entre la gente reconociendo el pasado de una gran nación, pero sobre todo para que en el futuro de la misma se encuentre Dios como eje fundamental para la salud y prosperidad de todos.

jueves, julio 15, 2010

Kaká Contra la Prostitución

La Noticia:
La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) ha recordado varias veces a Brasil que está prohibida la exhibición de camisetas con mensajes personales religiosos en el estadio; antes, durante y después del partido. El actual Brasil está liderado por jugadores evangélicos, que encabezan Kaká y Lucio… Kaká, reconocido jugador brasileño del Real Madrid ha anunciado su participación en la campaña “Los hombres de verdad no compran chicas”, que promueve el actor estadounidense Ashton Kutcher… El brasileño sorprendió a todos al publicar en su cuenta de Twitter una foto con la camiseta brasileña que lleva su nombre y el número 10, sosteniendo un gran cartel en sus manos con el lema de la campaña en inglés: «Real Men Don’t Buy Girls!» (Los hombres de verdad no compran chicas). Toda una concientización contra la rama de la trata de personas más extendida en todo el mundo, el comercio de mujeres que son destinadas a la prostitución forzosa… La campaña incide, como su lema indica, en quienes «consumen», ya que son los hombres que «compran» sexo quienes forman el eslabón final de la cadena que esclaviza a las mujeres prostituidas… (noticiacristiana.com)

Comentario:
(Editor: ¿Quién era tu favorito para ganar el mundial?)
(Autor: Ya sabemos que España resultó el campeón. ¡Felicidades!)
(Editor: Esa no fue mi pregunta. ¿Crees que el pulpo tuvo algo que ver?)
(Autor: Otro día hablamos de pulpos y apuestas)

Si bien no le fue muy bien a Brasil en el pasado campeonato del mundo, eso no implica que deban alejarse de su fe o deban esconderla. En términos terrenales, Dios no es un Dios de resultados, sino de principios. En términos eternos, por supuesto que el resultado será visible.

Aquí en la tierra, el ser cristiano no garantiza ganar la copa del mundo, ni ser el mejor en la profesión que cada persona tiene. Un cocinero, puede ser buen o mal cocinero independientemente de la fe que profese. Lo único que debería garantizar la fe en Cristo, es la honradez y el empeño que se pondrá en la tarea. Los jugadores de Brasil no oran antes del inicio de un juego para pedirle a Dios ganar el partido, sino para pedirle un juego limpio y sin lesionados. El ganador del partido será quien haya entrenado mejor y tenga jugadores más capacitados.

La selección brasileña está llena de cristianos y ellos lo mostrarían al mundo, no para presumir que tienen ayuda divina, sino para esparcir el mensaje de la lucha que verdaderamente vale la pena, excepto que la FIFA se los prohíbe expresamente. Ellos buscan defender su fe siguiendo el consejo de 1 Timoteo 6:12: Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.

Como la Federación Internacional inhibe esa libertad de expresar agradecimiento a quien se lo merece, algunos jugadores brasileños se han incorporado a campañas públicas, como la de “Los hombres de verdad no compran chicas,” para de esa forma aprovechar la mucha o poca fama que poseen, como una forma de poner sus dones al servicio del reino. Participar en una campaña contra la prostitución, es meritorio entre jugadores que viajan frecuentemente y atraen la atención. La Biblia está claramente en contra de la prostitución.

Lo que dice la Biblia:
Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca (1 Corintios 6:18).

Así que es loable la actitud de los jugadores, quienes rechazan la parte de mujeres y alcohol, normalmente asociadas a la fama y utilizan esta para promover el mensaje divino de salvación.

Después de todo, ¿para qué servirá la fama terrenal dentro de dos mil años? Lo único que importará entonces es el sitio donde nos encontremos, ya se sabe, arriba o abajo.

Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios (2 Corintios 7:1).

miércoles, agosto 27, 2008

Libro Retirado por Temor

La Noticia:
La periodista Sherry Jones escribió "La Perla de Medina" una novela acerca de Aisha, la joven esposa del profeta Mahoma. Para ello, Jones aprendió árabe, estudió textos académicos acerca de la vida de Aisha… Random House (la editorial que había comprado los derechos de la novela) abruptamente canceló su publicación… Random House temió que el libro se convirtiera en un nuevo “Versos Satánicos,” la novela de Salman Rushdie de 1988 que condujo a amenazas de muerte, disturbios y el asesinato del traductor japonés, entre otros horrores. En entrevista acerca de la novela de Sherry Jones, un directivo de Random House dijo que la empresa había recibido advertencias de que la publicación del libro no solo podría ser ofensiva para partes de la comunidad musulmana, sino que además podría incitar actos de violencia por un pequeño segmento radical… (online.wsj.com)

Comentario
Aparte de que puede desatar el debate acerca de la capacidad del Islam para censurar la publicación de un libro, puede resultar representativo que la editora evitara la posibilidad de hacer enojar a parte de la comunidad musulmana casi en la víspera del Ramadán.

Recordemos que en dicho mes (que en el 2008 corresponde aproximadamente del 2 de septiembre al primero de octubre) los musulmanes toman aún más en serio su religión. No pueden en el mes del Ramadán durante la luz solar ni comer, ni beber agua, ni tener unión conyugal y eso los vuelve sensitivos a cualquier provocación contra su profeta.

El ayuno está respaldado en la Biblia y de hecho Jesús ayunaba y oraba. Lo cuestionable en el Ramadán es que el ayuno y la oración no deberían convertirse en ritual, sino deberían realizarse como un ejercicio de comunicación personal con Dios. Cada quién en su momento, cada persona cuando sienta la necesidad de acercarse a Dios. Aún cuando se corra el riesgo de que si no se hace en forma obligada, no se haga, al volverse un mandato, se pierde básicamente el sentido de hacerlo.

Encontramos en varias partes de la Biblia orientación sobre el ayuno y la oración.

Nehemías habla de una oración continua y no a horas específicas del día:
Esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti, día y noche, por los hijos de Israel, tus siervos. Confieso los pecados que los hijos de Israel hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. (Nehemías 1:6)

En Proverbios se observa que no toda oración es agradable a Dios:
Incluso la oración le es abominable al que aparta su oído para no escuchar la Ley.
(Proverbios 28:9)

Zacarías se enfoca en la sinceridad del ayuno:
“Di a todo el pueblo del país, y a los sacerdotes: “Cuando ayunabais y llorabais en el quinto y en el séptimo mes durante estos setenta años, ¿habéis ayunado para mí?”” (Zacarías 7:5)

Durante el ayuno y la oración en el Ramadán podemos analizar dos posibilidades para los musulmanes: aquellos que oran de dientes fuera, como un ritual, y cuyo resultado es sólo una fachada de religiosidad, o bien aquellos que de verdad buscan a Dios. El resultado para estos últimos puede ser una revelación extraordinaria de Jesús al estilo de cuando se convirtió Pablo (Hechos 9), o encontrarse con un misionero cristiano que arriesgando su vida se encuentre por aquellas tierras.

Lo que dice la Biblia:
¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Como está escrito: "¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!" (Romanos 10:14-15)

Se necesita más gente deseosa de predicar el Evangelio en tierras musulmanas. El ayuno y la oración son poderosos, pero no perdamos de vista su objetivo central: una relación personal con Dios a través de Jesús.

lunes, junio 09, 2008

Provocó Meteorito Destrucción de Sodoma y Gomorra

La Noticia:
La trayectoria de un meteorito y su posterior explosión en el año 3 mil 123 a.C. podrían explicar la leyenda bíblica de la destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra en medio de una lluvia de fuego y azufre, según un científico de la Universidad inglesa de Bristol… El descubrimiento se ha producido después de que se haya descifrado una tabla de arcilla del Museo Británico que tiene inscripciones cuneiformes y que data del año 700 a.C, labor realizada por un profesor de Aeronáutica de la Universidad de Bristol, Mark Hempshell… En ella, un escriba copió las observaciones que realizó un astrónomo del sur de Irán el 29 de junio del año 3 mil 123 a.C., entre las que se encuentra la trayectoria de un asteroide antes de impactar con la Tierra… Gracias a potentes programas de ordenador capaces de simular el cielo de hace miles de años y las descripciones milenarias, Hempshell llegó a la conclusión de que el meteorito colisionó con una montaña… Esto hizo que explotara y se convirtiera en una bola de fuego durante su viaje valle abajo… El profesor aseguró que está convencido de que los efectos del meteorito dieron lugar a la leyenda de Sodoma y Gomorra, en la que se cuenta que Dios destruyó estas ciudades pecadoras con fuego y azufre… La Biblia, en el Antiguo Testamento, dice que "El Señor derramó una lluvia sobre Sodoma y Gomorra de piedras de fuego y cenizas", que es -según los científicos- la descripción más parecida a una tormenta de meteoritos… (eluniversal.com)

Comentario:
Es interesante cómo la arqueología puede ayudar a ratificar los hechos descritos en la Biblia. En este caso la destrucción de Sodoma y Gomorra con lluvia de fuego. Y por supuesto es de aplaudir tal verificación, pero debemos tener bien claro que la arqueología o cualquier otra ciencia no puede discernir motivos, sólo hechos.

Algún apasionado de la ciencia podrá pensar que este descubrimiento desacredita a Dios, porque, razonará, un meteorito fue la causa de la destrucción y no fuego saliendo de la mano de Dios, como sale del personaje de los Cuatro Fantásticos. Pero dicha persona tendría dificultad en explicar la tremenda coincidencia de que un meteorito, del tamaño adecuado (recordemos que otro causó le extinción de los dinosaurios al caer en Yucatán), se haya partido al caer en una montaña y los residuos hayan llovido exactamente en Sodoma y Gomorra luego de haber sido advertido Abraham de los planes de Dios para destruir precisamente a Sodoma y Gomorra.

¿Cómo convenció Lot a su mujer de huir? “¡Apúrate mujer! Que ya viene la lluvia.” “Ya te pareces a Noé. ¿No me digas que te vas a gastar los ahorros en construir un Arca?” “Esta vez es lluvia de fuego y cenizas.” “¿Quién te dijo eso?” “Los señores que hospedé. Son ángeles.” “¿Traen papeles?” “¡Mujer!” “Estoy empacando. Pero no cabe toda mi ropa y acabamos de comprar la sala y hoy es el final de mi programa favorito y…” “De nada sirve todo eso. ¡Vámonos!” “Siquiera Noé esperó a que sus hijos estuvieran casados. Nuestras hijas ni novio tienen…” “Una instrucción más, no vayas a voltear…” “¿Tan salados estamos?”

Independientemente de la forma que haya seleccionado Dios para la destrucción, es conveniente repasar que Abraham hizo un intento por salvarlas.

Lo que dice la Biblia:
Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré. Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová. Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él? Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos (Genesis 18:20-26)

De hecho, Abraham siguió abogando y llegó hasta obtener la promesa de Dios de que si hubiera al menos diez justos, no se destruiría la ciudad. La conclusión evidente es que no había ni siquiera diez justos. Pero el sobrino de Abraham, Lot, fue advertido y su vida, con la de su familia (aunque su esposa pereció en la huida) fue perdonada al abandonar el lugar justo antes de la conflagración. Quizás la intercesión de Abraham no sirvió para salvar el lugar, pero dio a sus parientes la oportunidad de escapar.

Hoy en día existen lugares (ciudades, barrios, vecindarios, bares, clubes, etc.) que harían sonrojar a los habitantes de Sodoma y Gomorra. ¿Estamos orando porque la gente de estos sitios tenga la oportunidad de escapar? Si bien la historia de Lot no termina exactamente como final feliz: su mujer se convirtió en sal, Lot se embriagó y sus hijas cometieron incesto con él; no fue ya culpa de Abraham, fue la decisión de ellos. Incluso, es más meritoria la respuesta de Dios. Lot como sobrino de Abraham fue milagrosamente salvado por Dios aún cuando él y su familia no eran precisamente de convicciones rectas.

Recuerde, no es por méritos, es por gracia.

viernes, febrero 08, 2008

Disciplina

De acuerdo con el diccionario, disciplina es igual a:
1 Doctrina; regla de enseñanza impuesta por un maestro a sus discípulos.
2 Asignatura.
3 Conjunto de reglas para mantener el orden y la subordinación entre los miembros de un cuerpo.
4 Observancia de estas reglas
5 Azote, generalmente de cáñamo, con varios ramales.

No sé si les ocurra a ustedes, pero ocasionalmente la definición del diccionario me confunde más que aclarar una idea (quizá porque existen muchas ideas falsamente preconcebidas). Este es un caso donde la multiplicidad de posibles definiciones complica la situación. Por ejemplo:

Cuando comenzó el semestre, en una de mis disciplinas, indiqué la disciplina y como no hubo disciplina, estuve tentado en usar la disciplina.

¿Se entiende? Para su beneficio, aquí está la traducción:

Cuando comenzó el semestre, en una de mis asignaturas (acepción de disciplina número 2), indiqué las reglas a seguir por los alumnos (1) y como no hubo observancia de dichas reglas (4), estuve tentado en azotarlos (5).

¡Esto sí es español!

Antes que me ataquen los defensores del diccionario de la lengua española, por cierto que usé el diccionario Vox (vaya nombre para quien está tratando de usar bien la lengua española), debo decir que este no es el motivo del artículo, sino la disciplina. Y me voy a centrar en la acepción número 3 del diccionario: (conjunto de reglas para mantener el orden y la subordinación entre los miembros de un cuerpo). Creo que esto aplica en varias áreas.

Salón de clases
Ustedes saben que un profesor (mi profesión) debe mantener la disciplina en el salón de clases. En teoría es sencillo. Se indican las reglas al inicio del semestre, los alumnos las aceptan (el primer día de clases en general no se oponen a nada, después pelean hasta por el color del pizarrón) y el semestre transcurre en paz y obediencia sumisas. ¿Suena conocido? Espero que a los demás profesores del mundo les ocurra. En mi caso, quizá por mi naturaleza bondadosa y expresión de mansedumbre (Editor: Yo usaría otra palabra en lugar de mansedumbre, pero para mantener la clasificación del Blog, lo evitaré), debo desquitar el salario convenciendo a los alumnos que las reglas no se cambian a lo largo del semestre, que tal regla sí está en el reglamento, que así no se interpreta tal otra regla, etc. Por ejemplo, este semestre implementé una nueva regla: “No se permiten preguntas durante el tiempo de examen” (la pregunta “¿puedo contestar con lápiz?”, ¿se permite?). Esta regla me acarreó cierto desorden (opuesto a la definición de disciplina) durante el primer examen porque muchos alumnos buscaron hacer preguntas de todo tipo (“¿puedo preguntar por qué no puedo preguntar?”).

La enseñanza que obtuve es que, aparte de que los alumnos son muy creativos para preguntar, la disciplina no es algo nato en la naturaleza humana. El orden y la subordinación deben ser forzados en cierta medida a ser adoptados.

Cuerpo
Si esto es así, ¿qué ocurre con la disciplina corporal? ¿Es nato el comer saludable, el hacer ejercicio, el levantarse temprano, el no ver televisión, el no fumar y el no beber?

Si eres de los que ante una mesa repleta de alimentos selecciona (en forma natural, no forzada) pepinos, apio y zanahorias crudas por sobre gorditas de chicharrón, sopes con chorizo o tostadas de tinga con abundante crema y queso, entonces mi hipótesis puede ser refutada (aunque siempre podría alegar anormalidad en la muestra).

Para levantarse temprano a correr (5K al menos), desayunarse avena con leche y frutas, comer ensaladas y carne magra y cenar queso cottage con pan integral, se requiere una férrea fuerza de voluntad. Además, hoy en día los controles remotos hacen muy sencillo el encender la tele y con el pretexto de “tengo que ver las noticias”, nos quedamos en sintonía hasta altas horas de la noche viendo programas deportivos, telenovelas, películas, comedias o incluso programas culturales. ¿Tenemos suficiente disciplina para no tomar el control remoto?

No fumar y no beber, aunque no explícitamente prohibidos en la Biblia (“Jesús bebía vino”, “una copa al día es hasta saludable”, “el vino alarga la vida”, “lo importante es que no se suba”, etc.), es una prueba de disciplina para todos los que una vez estuvieron presos por alguno de estos vicios. ¿Tenemos disciplina para alejarnos de la tentación de fumar y beber? Ciertamente que Dios nos ayudó a librarnos del vicio o nos puede ayudar (dado el caso) a abandonarlo, pero está en nosotros no frecuentar los sitios “peligrosos” donde está la tentación, rechazar invitaciones a reuniones donde abunda el vino, etc.

Familia
Los hijos también deben estar disciplinados. Existen reglas en el hogar que deben cumplirse. ¿Tus hijos son pequeños?: “No tienes postre hasta que no termines tus chícharos con espinacas”, “Están muy buenos”, “Si yo no como es porque a ti te hacen más falta y yo tengo que terminar el chicharrón que sobró de ayer”. ¿Tus hijos son adolescentes?: “Tienes que regresar a las nueve”, “Cuando yo era joven viajaba en camión”, “¡Esa película es C-24!”. ¿No tienes hijos?: De lo que te estás perdiendo.

¿Cómo podemos pensar que podemos disciplinar a nuestros estudiantes en el salón de clases, subordinados en la empresa, fieles en el ministerio, etc., cuando nunca pudimos disciplinar a nuestros propios hijos en el hogar?

Relación con Dios
Dejé al final lo más importante. ¿Tenemos disciplina para hablar con Dios (orar) cada día? ¿Nuestra Biblia está empolvada? ¿Sabía que para leer la Biblia en un año, hay que leer entre 4 y 5 capítulos diarios? ¿Quiénes de los que se propusieron leer la Biblia en un año en enero, aún mantienen su plan en agosto?

Habría más respuestas positivas si preguntara entre los creyentes (hacia diciembre): “¿quién se quedó sin orar más de 30 días durante este año?”, que si preguntara: “¿quién se quedó sin comer un día durante este año?” Y por el estilo la lectura de la Palabra. No fallamos en sentarnos a comer 3 veces al día, pero pasamos días sin abrir nuestra Biblia.

Esta podría ser la disciplina más importante de todas, porque si la logramos, tendremos fuerzas adicionales para lograr las anteriores.

Lo que dice la Biblia:
Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que por medio de ella han sido ejercitados. (Hebreos 12:11)

A reserva de no confundir las acepciones del diccionario, la disciplina es vital en nuestras vidas. No estaría de más meditar cómo podríamos aferrarnos más a ella. ¡Disciplinémonos para disciplinarnos!

jueves, noviembre 30, 2006

De Cocodrilos

La Noticia
Esta noticia acaba de aparecer en cnn.com

Policías de la Florida saltaron a un pantano y jalaron a un hombre desnudo de las fauces de un cocodrilo… El hombre perdió su brazo izquierdo, tiene el brazo derecho roto y heridas fuertes en su pierna izquierda… Fue hospitalizado en condición crítica… Cuatro oficiales se sumergieron hasta la cintura en el pantano, lucharon para liberar al hombre y lo jalaron por 15 metros a la orilla para esperar a la ambulancia… El director de la policía dijo que la víctima era un hombre de 45 años… “Él admitió que había estado fumando cocaína. Aún así es una vida humana. Nuestros oficiales no hacen preguntas, ellos responden y salvan vidas.” (Fuente cnn.com)

Antes de comentarla, recuerdo una noticia de hace tiempo también sobre un cocodrilo, proveniente de Australia:

Con un acertado golpe de puño en la trompa, una australiana logró que un cocodrilo soltara a su sobrino y huyera. El reptil, de tres metros de largo, ya había agarrado a Manuel Pascoe, de 19 años, de una pierna y lo quería arrastrar hacia el agua cuando Margaret Rinbuma, de 53 años, intervino. El hecho ocurrió en un río del norte de Australia. Tras el ataque, el joven se recupera ahora en un hospital. Pascoe había salido a cazar patos. El diario “Northern Territory News” cita a la valiente tía diciendo: “Le golpeé con el puño en la trompa y pedí ayuda en nombre de Jesús. Entonces lo soltó”. (Fuente: Agencia Australiana de Noticias AAP)

Habrán notado que lo similar es el ataque del cocodrilo. La diferencia el método y el resultado. Pregunta: si nos tocara ser testigos presenciales de un ataque similar, ¿qué método usaríamos? ¿El de los cuatro oficiales de policía americanos (llamémosle el método 1)? ¿El de la tía de 53 años (llamémosle el método 2)?

Tengo la tentación de pensar que la respuesta dependería de nuestra fuerza física, si tuviéramos suficiente músculo, usaríamos el método 1: ¡jalar aunque se rompa! En ausencia de fuerza suficiente, usaríamos el método 2: ¡orar y confiar! Si bien, me gustaría presumir que yo sería usuario del método 2 por mi fe, la verdad (y estoy reuniendo mucha humildad para confesarlo) lo sería por mi falta de fuerza. Seamos sinceros, humanamente nos avergüenza declarar debilidad física. Las películas se han encargado de mostrarnos que los héroes son fortachones con músculos más fuertes que el metal, o que saben pelear, o que son más listos que el enemigo, pero ¿con más capacidad para la oración? Supongo que no sería una película taquillera.

Una segunda pregunta, si fuéramos, en vez de testigos, la víctima, ¿qué método preferiríamos usara quien nos fuera a rescatar? El método 1 dejó a la víctima sin un brazo y en condición crítica. El método 2 dejó a la víctima ilesa, con un buen susto y sin ganas de probar nunca más el pato asado.

¿Qué tan claro está? El método 1 utiliza la fuerza humana, las capacidades humanas, limitadas ante la fuerza de la naturaleza. El método 2 utiliza la fuerza de Dios, ilimitada.

No me malinterprete. No estoy criticando a los policías, ellos hicieron lo que pudieron. Estoy pregonando que la fe en Jesús es más poderosa y capaz de forjar milagros. Hagamos lo humanamente posible en las situaciones críticas, pero también, y no como último recurso, sino primero, volvamos los ojos a Jesús.

El Versículo
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. (2 Corintios 12:9)

Pablo sabía que en su debilidad física, era fuerte. Esta es una paradoja para la comprensión natural, pero nuestro Dios no nos pide razonamientos lógicos, sino fe en que Él se encuentra en control.