Mostrando las entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas

miércoles, mayo 21, 2014

Acuérdate de Mí

Lo que dice la Biblia:
Luego dijo: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino (Lucas 23:42).

Son las palabras de uno de los ladrones que fueron crucificados junto con Jesús. Recordemos que el otro retó a Jesús a bajar de la cruz y rescatarlos a ellos. Probablemente ninguno de ellos fue capaz de sondear el misterio que representaba la crucifixión de Jesús, pero uno de ellos tuvo la sabiduría necesaria para entender que existía aún un Reino en el futuro de Jesús. De ahí sus palabras.

¿Deseaba una placa que conmemorara su nombre? ¿Deseaba que Jesús lo elogiara cuando fuera Rey para que el resto de la gente supiera quién había sido? ¿Deseaba que Jesús pusiera una foto de él en su oficina de Rey? Difícilmente. Él aceptó que estaba siendo crucificado en justo castigo por sus acciones del pasado. ¿Qué podría presumir a la posteridad? No. Probablemente lo que él deseaba es que Jesús lo restaurara, que le perdonara sus pecados y le permitiera entrar en la vida eterna sin mancha.

En ese sentido, todos somos como él. No deseamos que Jesús se acuerde de nosotros como aquellas personas que hicieron tal y cual cosa vergonzosa. No podemos negar que todos hemos hecho algo de lo cual nos avergonzamos. Queremos que Jesús se acuerde de nosotros para restaurarnos. Nuestras palabras deben ser: “Jesús, recuerda que necesito ayuda.”  No seamos necios como para decir: “Jesús, ¿recuerdas que le entregué dinero a aquel pobre vagabundo? Acuérdate de eso no de mis faltas.”


Dejemos que Jesús se acuerde de nuestros pecados. Sabemos que Él nos puede ayudar y los puede limpiar. Recordemos lo que le dijo al ladrón crucificado: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.” No esperemos a estar en el lecho de muerte para pedirle a Jesús que se acuerde de nosotros. 

viernes, mayo 09, 2014

Memoria

Lo que dice la Biblia:
Recuerda que durante cuarenta años el Señor tu Dios te llevó por todo el camino del desierto… (Deuteronomio 8:2a)

Seguramente hay quienes tienen menos de cuarenta años de conocer a Dios, pero ya sea un año o cuarenta años, el principio aplica: Dios nos ha guiado por terrenos peligrosos.

Es inevitable tener que afrontar decisiones: personales, familiares, financieras, en el trabajo, etc. Siempre habrá algún tipo de terreno no transitado enfrente de nosotros. Siempre existirá algún tipo de incertidumbre en nuestras vidas. En esos momentos conviene hacer lo que dice el versículo: recordar que Dios nos ha guiado en el pasado. Si está usted vivo (lo cual es altamente probable si está leyendo estas líneas) Dios ha estado con usted.

Antes de tomar una decisión importante, antes de aceptar un nuevo empleo o una nueva responsabilidad, antes de cambiar de casa, antes de comprar ese auto, o en fin, antes de seguir caminando, conviene recordar lo que ha hecho Dios por nosotros. Todo lo que nos acompañó, lo que pasó con nosotros y por nosotros, todo lo que nos enseñó, todo lo que nos aguantó, en pocas palabras, todo lo que es Él.


Hagamos una pausa en el camino y recordemos las bendiciones recibidas. Guardar memoria de ellas, no solo nos reconfortará sino que lo honrará a Él. Adelante, traiga a la mente, o mejor aún, comparta con alguien lo recibido de Dios: salvación, sanidad, paz, seguridad, amor…