martes, julio 08, 2008

Orden

Antes de seguir leyendo haga una pausa para recordar el estado en que se encuentran los cajones de su escritorio. ¿Todo está en su lugar? ¿Qué tal las alacenas de la cocina, el clóset, el armario, el ropero, el cuarto donde almacenamos las cosas viejas, la cochera? ¿Todo está acomodado? Quizás entonces no tiene porque seguir leyendo este artículo, como no sea para sentirse orgulloso por su organización. Pero si usted realmente pertenece a la raza humana, es muy probable que exista algún área de su vida a la que le falte orden. Y quizás no estemos hablando solo de un cajón de su escritorio, sino de sus finanzas, su vida amorosa, su vida familiar o su vida espiritual.

Tratemos de ser ordenados en la explicación de lo que es el orden comenzando por la definición: Orden es el estado o cualidad de ser ordenado. Disponer cosas en secuencia. El arreglo armonioso de objetos. La observancia de la ley, las reglas o la disciplina.

Es muy difícil ordenar algo cuando no tenemos claro el futuro, cuando nuestra visión de adónde queremos llegar en la vida está borrosa. Así que lo primero es tomar un poco de tiempo para pensar o planear lo que uno desea hacer en el futuro. Y en ese ejercicio de planeación, debemos analizar con lujo de detalle cuáles son nuestras prioridades. Definitivamente puede sonar atractivo vernos a nosotros mismos (en la imaginación claro), retirados a edad temprana (N del E: en el caso del autor, ya no pudo ser), sentados en la cubierta de un crucero observando un atardecer. Pero pensemos dos veces. ¿Es realmente eso lo importante? ¿Es realmente ese el propósito de nuestra vida útil? ¿Acumular riquezas para comer, beber y flojear nuestros últimos días?

¿Qué hay de la vida eterna? Comparada con la eterna, la vida en esta tierra dura sólo un suspiro. ¿No convendría tratar de hacer tesoros en el cielo donde pasaremos la mayor parte del tiempo? Sugerencia: cuando tome su tiempo para planear su futuro, no olvide lo que tiene que hacer para pasar la eternidad en el cielo.

Una vez que hemos tomado decisiones radicales acerca de lo que es realmente importante en nuestra vida, debemos considerar que el orden requiere disciplina. ¿Quién no ha estado tentado en pasarse una luz roja cuando no existe tránsito? Podría ayudarnos a nuestra disciplina el reflexionar lo que ocurriría si no existieran las luces de tránsito, si no hubiera tanta gente que ha adoptado el estándar de seguir la luz roja y la luz verde. Cuando muchos operan bajo un mismo estándar existe orden.

Una de las leyes de la termodinámica dice que sin intervención, todas las cosas tienden al desorden. Dejados en libertad, las moléculas de los gases se moverán en forma aleatoria y se mezclarán entre sí sin orden alguno. Esto no es exclusivo de los gases. Imagine lo que ocurriría en nuestra cocina si pasamos una semana sin hacer un solo esfuerzo por ordenarla. El caos. Si aún las leyes del universo están en contra del orden, realmente se requiere de un compromiso y cierto esfuerzo para lograrlo.

En el trabajo debemos ser ordenados o la empresa para la que laboramos quebrará en medio del caos. En una organización el líder debe procurar el orden. De hecho, por eso se llaman “órdenes” las instrucciones del superior.

Cabe aclarar que existe una diferencia entre nitidez y orden. Nitidez es superficial. El orden requiere mayor esfuerzo. La nitidez podemos lograrla si todo lo que está en la superficie de nuestro escritorio lo arrojamos a uno de los cajones. La imagen de nuestro sitio de trabajo estará impecable, pero localizar al día siguiente un documento específico será un verdadero problema. Orden implica acomodar cada papel en un lugar definido específicamente con el propósito de ser accesible de inmediato y por cualquier persona.

También el orden implica simplificar. ¿Acaso es usted de los que guardan hasta calcetines sin par? Por cuestiones naturales, con el paso del tiempo, vamos acumulando cosas, que parecían útiles cuando las adquirimos, o fueron útiles un tiempo, pero que ya no lo son. Confieso que aún poseo discos de computadora de 3.5 pulgadas, cuando ya no existe un solo lector de discos de ese tipo. ¿Por qué no vaciamos nuestras bodegas de artículos obsoletos, anticuados e inservibles? Créame que son contadas las cosas que se convertirán en “clásicos” y que elevarán su valor con el paso del tiempo.

En resumen, el orden requiere disciplina, pero sin él, nos absorberá la anarquía. Un consejo sencillo: haga un pequeño esfuerzo por devolver a su lugar cada cosa inmediatamente después de usarla. En ese momento el esfuerzo será pequeño. Si se acumulan las cosas fuera de lugar, el esfuerzo requerido para restaurarlo, será mayúsculo.

Lo que dice la Biblia:
Pero hágase todo decentemente y con orden. (1 Corintios 14:40)

Pablo lo enfatiza maravillosamente. Cierto que Pablo hablaba de la situación en la iglesia de Corinto, pero podemos aplicar la enseñanza a nuestro contexto diario sin mayor culpa: Todo debe hacerse con orden.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bonito esto, gracias por compartirlo :) Sólo me hubiera gustado que adjuntará más versículos de referencia. Dios lo bendiga.