sábado, octubre 03, 2009

Halla su Argolla en Mar tras 16 Meses

La Noticia:
Un hombre de Nueva Zelanda halló su anillo de bodas luego de buscar por más de un año en el fondo del mar… La sortija estuvo perdida por 16 meses en la bahía de Wellington, la capital del país, antes que Aleki Taumoepeau la encontrara brillando en el fondo del mar… "La superficie superior estaba brillando", dijo Taumoepeau, un ecologista a quien sus amigos han apodado "El Señor del Anillo"… El hombre llevaba casado tres meses cuando perdió su argolla mientras ayudaba a limpiar la bahía… Taumoepeau anotó el lugar aproximado donde la perdió, pero fue incapaz de encontrarla pese a regresar varias veces al área… La esposa de Taumoepeau, Rachel, le ofreció comprar otro, pero él se negó, comprometiéndose a encontrar la sortija extraviada… Equipado con nuevas coordenadas provistas en un satélite de posicionamiento global y luego de elevar una breve plegaria, encontró el aro tras una hora de búsqueda… (reforma.com)

Comentario:
Esta noticia tiene varios ángulos, así que comenzaré, como de costumbre, por lo menos importante. Para empezar dejé de usar mi propio anillo de bodas, no porque lo haya extraviado, sino porque subí de peso (¿seré el único que sube de peso al casarse?) y lo reventé. No sé si fue la calidad del metal o la fuerza de mis músculos en el dedo, pero un buen día el anillo dijo “¡no puedo más!” y al salir disparado, estuvo a punto de sacarme un ojo. Por supuesto que lo conservo, es un símbolo de mi matrimonio, pero no creo que deba dedicarle tanto tiempo a eso, un símbolo.

Me imagino que la esposa de la noticia ya estaba un poco cansada:
-¿A dónde vas, amor?
-A la bahía, a buscar el anillo.
-¿Otra vez? Ya déjalo, mejor vamos al cine. Te compro otro.
-No. Ese es el original. Para demostrarte cuánto te quiero, lo voy a encontrar.
-Pero te tardas mucho en regresar y yo me aburro.
-Mira, conseguí un GPS y un visor de aumento, esta vez es la buena. Además mi fama de ecologista está en juego. Me hacen burla de que ensucio en lugar de limpiar.

¿En qué momento el empeño, la determinación, se convierte en necedad? Supongo que depende del objetivo buscado. No es malo tener una misión y poner empeño en terminarla..., si la misión es relevante.

Lo que dice la Biblia:
Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. (Hechos 20:24)

Hacia el final de la noticia dice que luego de elevar una plegaria, encontró la argolla. Supongo que Dios respondió con tal de que ya se dedicara a algo importante para el reino. ¿Cuánto no hubiera podido hacer por un ministerio para Dios este señor en lugar de buscar su anillo? ¿Cuántos artículos hubiera podido escribir para un Blog?

No hay comentarios.: