lunes, febrero 03, 2014

Renovación de la Mente

Lo que Dice la Biblia:
No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta (Romanos 12:2).

Quizás no exista nada peor que un cristiano que no se distingue de los no seguidores de Cristo. Cuando decidimos seguir a Jesús, nos separamos del mundo. ¿Cómo entonces podemos comer, beber, trabajar, relacionarnos con los demás como si nada hubiera pasado? La cita de Romanos 12:2 dice que no nos amoldemos al mundo actual. ¿Cuál es el mundo actual? Basta echar un vistazo a las películas de Hollywood, a las series de televisión, a los eventos sociales del entorno. Los ejemplos que provienen de ahí transpiran que el alcoholismo es algo normal, que el uso de drogas es decisión personal, que la promiscuidad sexual es algo divertido, que el chisme es algo natural, que la mentira es obligada, etc.

Al decir que no nos amoldemos al mundo actual, no significa que nos salgamos de él y que nos convirtamos en ermitaños, sino que no permitamos ser contagiados por una forma de vida caótica y lejos de aquella deseada por Dios para nosotros. Debemos estar en el mundo, pero debemos ser “sal y luz” para el mundo. Debemos separarnos claramente de las tendencias mundanas y ser diferentes en un mundo abatido por el pecado.

No estamos solos en dicha misión. Dios está con nosotros, nos apoyará y nos dará recompensa. Y la recompensa no solo será en la vida eterna (suficiente de por sí), sino que incluso durante nuestra estancia en la Tierra recibiremos gratas consecuencias por no mentir, no beber, no tomar drogas, no caer en la promiscuidad sexual, etc. Las consecuencias serán, entre otras,  paz, gozo interior, satisfacción, y por supuesto, cercanía con Dios. ¡Recompensa suficiente como para renunciar a los placeres que el mundo ofrece!


1 comentario:

Silvia leyendo dijo...

Alonso, gracias por tus sabios comentarios. Dios te bendiga.