miércoles, diciembre 13, 2006

Rescatando el Aguinaldo

Mi más sincero deseo porque la siguiente sea una historia de completa ficción y que al leerla exclame: “¡Patrañas!” Sin embargo, estoy indeciso en si debo o no incluir la consabida frase: “cualquier semejanza con la realidad, es mera coincidencia”

¡Ring, ring!
-¡Bueno!
-Mi muy querida esposa, ¿qué crees que recibí hoy?
-¡El aguinaldo!
-Sí y es una muy buena cantidad, tanto que estoy pensando en pasar a la agencia de viajes al salir de la oficina y ahora sí, contratar ese crucero de fin de año que siempre hemos querido hacer. ¿Te gusta la idea? ¡Yo ya estoy harto de ese pavo al horno que cocina cada año tu mamá!
-¡Claro! Pero acuérdate que quedamos primero en liquidar lo que debemos. Yo no quiero ir a ese crucero por el Caribe pensando en que debemos tanto dinero. No lo disfrutaría.
-Sí, sí. En eso quedamos, pero yo creo que sí nos alcanza para todo. Este año repartieron más dinero. Con el frío que está haciendo en la casa, ¡ya me estoy imaginando tomar el sol en el Caribe!
-¿Ya hiciste cuentas? ¿Estás seguro que nos alcanza?
-No, pero si quieres, aquí tengo una calculadora y lápiz. Recuérdame lo que debemos y yo voy restando para que veas que sí nos alcanza.
-Muy bien. Primero el diezmo y la ofrenda.
-Por supuesto. Ya está. ¿Qué más?
-La tarjeta de crédito. Tú me has dicho que los intereses que cobran las tarjetas de crédito son muy altos.
-Déjame ver el saldo. ¡Mhhh!...¡Ah caray! ¿Tanto? Bueno. Ya está.
-La mensualidad del coche, de la casa, colegiatura y servicios.
-Ya está. Listo, aún quedan…
-No se te olvide que todas las Navidades le damos dinero a mi mamá y a tu mamá. Y como mi hermano se quedó sin trabajo, yo quisiera…
-Pero tu hermanito se quedó sin trabajo por…
-¡Marido! Acuérdate que somos cristianos y que no decimos malas palabras ni juzgamos.
-…por que Dios está tratando con él. ¿Cuánto quieres que le demos a mi querido cuñado?
-Lo mismo que a mi mamá. ¿Se puede?
-De poder se puede. ¿Qué tal si vamos a Ixtapa de fin de año. ¿Te acuerdas de aquel hotelito donde pasamos nuestra luna de miel? Aún nos alcanza para…
-También quedamos que íbamos a separar del aguinaldo para las inscripciones del colegio. Siempre padecemos a mediados de año y a veces hasta tenemos que pedir prestado para poder pagar. Es la colegiatura, uniformes, libros y útiles escolares.
-Sí, lo recuerdo. ¿Cuánto era? ¡Ups! ¡Ah, sí! Hay un restaurante en la ciudad que…
-Y no se te olviden los arreglitos que me prometiste en la cocina. Y las llaves del baño que ya gotean mucho. Y el predial y la tenencia del auto. Y les prometiste sus CDs a los niños…
-En el tianguis salen muy…
-¡Marido! Somos cristianos y no participamos en la piratería…
-Iba a decir que hay una tienda cerca del tianguis donde salen económicos.
-¡Ah! Réstale. ¿Cuánto queda?
-Déjame ver…¡Mhhh!
-¿Sí?
-Mira, si tu mamá cocina ese pavo al horno que le queda tan bien, nosotros podemos llevar los refrescos. ¡Hace tanto que no platico con mi querido cuñado!

El Versículo
Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. (Mateo 25:16)

En estas épocas es tentador gastar en regalos y pequeños lujos, pero ¿no tenemos muchos pendientes por ahí? Organicemos nuestras finanzas primero. ¿Necesita ayuda? Existen muchos libros sobre administración financiera fincada en el Evangelio (hay uno excelente de Pablo Lewis.) Pregunte en su librería cristiana.

No se deje influenciar por los anuncios comerciales. Jesús no nació entre esferitas y luces parpadeantes.

1 comentario:

Gaby dijo...

y nacio incluso para los que no cobramos aguinaldo...