La Noticia:
La Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió elevar a nivel 5 la alerta por la influenza humana, advirtiendo que la pandemia es ahora “inminente”, indicó su directora general, Margaret Chan… “He decidido elevar el nivel de alerta de pandemia de influenza desde la fase 4 a la fase 5 (de un total de 6 niveles)”, declaró la doctora Chan… “Pedimos a todos tomar la decisión con seriedad, porque el virus tiene capacidad de expandirse en cualquier país del mundo”, agregó en conferencia de prensa en Ginebra… (reforma.com)
Comentario:
Permítanme ser un poco ligero para empezar. Prometo ponerme serio en el siguiente párrafo. Sin tratar de menospreciar la epidemia de este virus, no puedo ver aún al mundo como en la película Soy Leyenda de Will Smith, quizás porque esperaría que una peste apocalíptica tuviera más personalidad que una gripe o influenza. No estoy tratando de establecer jerarquías entre los virus (y ciertamente padecer una gripe es muy molesto, por decir lo menos), pero si la humanidad va a sucumbir en una epidemia, bien podría ser ésta un poco más holywoodesca. Morir con la nariz rosada…
Pongámonos serios. A pesar de que la epidemia es seria, o no la estarían elevando de nivel en la OMS, no debemos tenerle miedo. Que es diferente a no tomar precauciones y no seguir recomendaciones. Por supuesto que debemos obedecer a nuestras autoridades en cuanto a los lineamientos tomados. Lo que quiero decir es que no debemos temer al virus, o las enfermedades, o la guerra, o cualquier otra causa de muerte, sino que debemos temer a Dios. Si hacemos esto, tener temor de Dios, y actuamos en concordancia, enfrentaremos cualquier circunstancia o evento con paz y tranquilidad. Con la tranquilidad de tener asegurada la vida eterna (más duradera y valiosa que la terrenal).
Lo que dice la Biblia:
Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. (Mat 24:3-7)
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. (Mat 24:36)
La clave, entonces, es no temer a las circunstancias sino temer a Dios. El hombre podrá generar una vacuna para este virus (en seis meses, dicen), pero la aparición de A H1N1 parece predecir la aparición de muchos otros, algunos quizás más mortíferos que otros. Menciono esto, no para infundir ese temor a las circunstancias que algunos líderes religiosos sin escrúpulos utilizan para atraer personas a sus congregaciones, sino para recalcar que estando a cuentas con Dios, nada que pueda venir nos puede alterar.
Y la buena noticia es que ponerse a cuentas con Dios es gratis: basta con arrepentirnos sinceramente de nuestros pecados y confesar a Jesús como Señor de nuestros corazones. Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. (Romanos 10:9)
"Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones."
Jeremías 1:5
lunes, mayo 11, 2009
lunes, abril 20, 2009
Joven Delincuente
La Noticia:
Anahí Beltrán Cabrera, de 20 años de edad, fue detenida por la Policía federal en… donde estaba almacenado un arsenal compuesto por ametralladoras, fusiles de alto calibre y más de 9 mil 600 cartuchos… El coordinador de las Fuerzas Federales de Apoyo… informó que el armamento pertenecía a una organización criminal local que opera para los hermanos Beltrán Leyva, capos sinaloenses… Indicó que el decomiso se efectuó… donde descubrieron una camioneta Ford Lobo con una ametralladora Browning calibre .50, montada en un poste metálico en su caja…, detalló que esa arma tiene capacidad para realizar 800 disparos por minuto, con un alcance de más de mil 500 metros y penetra cualquier blindaje… También aseguraron una ametralladora Browning calibre .30 y un fusil Barret calibre .50, además de armas AR-15, tres carabinas, un rifle y diferentes aditamentos para ese tipo de armas… La joven detenida, quien se encargaba de resguardar el arsenal, será puesta a disposición de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada… (reforma.com)
Comentario
Permítanme hacer una reflexión colateral antes de tocar el punto principal. Una joven a los 20 años ¿no debería estar preocupada por el cuidado de sus uñas o su cabello en lugar de por ser descubierta y atrapada por el ejército? Me cuesta trabajo imaginar a un potencial pretendiente de esta chica: ¿Te invito a tomar un café? Hoy no puedo, tengo que cuidar a… ¿Tu hermanito? Tráelo, le compramos una nieve. No, la ametralladora, la Browning-50. ¿Tú cuidas una Browning-50, cómo…? Tengo mi AR-15. Ehh… creo que… otro día te llamo…
Lo más sorprendente, no es que hayan detenido a un narcotraficante con armamento propio de una guerra, sino que se trate de una joven de 20 años. ¿En qué momento descuidamos a nuestra juventud? ¿En qué momento esta se siente atraída por la delincuencia organizada?
Muy triste y deprimente es de por sí que algunos jóvenes caigan en las garras de las drogas, pero sumarle a ello el servicio a las bandas criminales, sobrepasa todo entendimiento.
La Biblia dice (y la juventud debe tomar nota): No tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos (Pro 24:1).
¿Qué atrae a los jóvenes para realizar estos trabajos de acarreo y cuidado de armas a favor de grupos delictivos? ¿Dinero? O quizás estos jóvenes provienen de hogares destruidos y se sienten identificados con la violencia. ¿Falta de consejo de los padres, orientación equivocada de familiares y amigos, descuido involuntario? ¿O los hijos se desvían a pesar de un buen consejo que los padres no supieron enraizar? En pocas palabras se trata o de padres malvados o de padres negligentes. De todos modos, los adultos salimos mal librados.
¿En qué momento fallamos en transmitir la sabiduría bíblica contra la violencia?
El de grande ira llevará la pena; y si usa de violencias, añadirá nuevos males (Pro 19:19).
Porque la Biblia dice que existe una forma en que podemos blindar a nuestros jóvenes. Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. (Pro 22:6)
Lo que dice la Biblia:
No entres por la vereda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos. Déjala, no pases por ella. Apártate de ella, pasa. Porque no duermen ellos si no han hecho mal y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno. Porque comen pan de maldad y beben vino de robos. Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto. El camino de los impíos es como la oscuridad, no saben en qué tropiezan. (Pro 4:10-19)
Algunos jóvenes ya están adentro, en las redes de los mafiosos. Aún para ellos existe esperanza si tan solo decidieran recapacitar. Debemos darnos cuenta que Dios nunca respaldará a los delincuentes. Ninguno de ellos prosperará a la larga. De momento podrán comer en abundancia, pero no podrán dormir en paz.
No te entremetas con los malignos, ni tengas envidia de los impíos; porque para el malo no habrá buen fin y la lámpara de los impíos será apagada. (Pro 24:19-20)
No es demasiado tarde para que nuestros jóvenes y adolescentes adopten el camino seguro. Andar con Dios y divertirse no es contradictorio, sino complementario. Nuestra juventud debe disfrutar en forma sana sus mejores días.
Alégrate, joven, en tu juventud y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. Quita, pues, de tu corazón el enojo y aparta de tu carne el mal. (Eclesiastés 11:9-10a)
Anahí Beltrán Cabrera, de 20 años de edad, fue detenida por la Policía federal en… donde estaba almacenado un arsenal compuesto por ametralladoras, fusiles de alto calibre y más de 9 mil 600 cartuchos… El coordinador de las Fuerzas Federales de Apoyo… informó que el armamento pertenecía a una organización criminal local que opera para los hermanos Beltrán Leyva, capos sinaloenses… Indicó que el decomiso se efectuó… donde descubrieron una camioneta Ford Lobo con una ametralladora Browning calibre .50, montada en un poste metálico en su caja…, detalló que esa arma tiene capacidad para realizar 800 disparos por minuto, con un alcance de más de mil 500 metros y penetra cualquier blindaje… También aseguraron una ametralladora Browning calibre .30 y un fusil Barret calibre .50, además de armas AR-15, tres carabinas, un rifle y diferentes aditamentos para ese tipo de armas… La joven detenida, quien se encargaba de resguardar el arsenal, será puesta a disposición de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada… (reforma.com)
Comentario
Permítanme hacer una reflexión colateral antes de tocar el punto principal. Una joven a los 20 años ¿no debería estar preocupada por el cuidado de sus uñas o su cabello en lugar de por ser descubierta y atrapada por el ejército? Me cuesta trabajo imaginar a un potencial pretendiente de esta chica: ¿Te invito a tomar un café? Hoy no puedo, tengo que cuidar a… ¿Tu hermanito? Tráelo, le compramos una nieve. No, la ametralladora, la Browning-50. ¿Tú cuidas una Browning-50, cómo…? Tengo mi AR-15. Ehh… creo que… otro día te llamo…
Lo más sorprendente, no es que hayan detenido a un narcotraficante con armamento propio de una guerra, sino que se trate de una joven de 20 años. ¿En qué momento descuidamos a nuestra juventud? ¿En qué momento esta se siente atraída por la delincuencia organizada?
Muy triste y deprimente es de por sí que algunos jóvenes caigan en las garras de las drogas, pero sumarle a ello el servicio a las bandas criminales, sobrepasa todo entendimiento.
La Biblia dice (y la juventud debe tomar nota): No tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos (Pro 24:1).
¿Qué atrae a los jóvenes para realizar estos trabajos de acarreo y cuidado de armas a favor de grupos delictivos? ¿Dinero? O quizás estos jóvenes provienen de hogares destruidos y se sienten identificados con la violencia. ¿Falta de consejo de los padres, orientación equivocada de familiares y amigos, descuido involuntario? ¿O los hijos se desvían a pesar de un buen consejo que los padres no supieron enraizar? En pocas palabras se trata o de padres malvados o de padres negligentes. De todos modos, los adultos salimos mal librados.
¿En qué momento fallamos en transmitir la sabiduría bíblica contra la violencia?
El de grande ira llevará la pena; y si usa de violencias, añadirá nuevos males (Pro 19:19).
Porque la Biblia dice que existe una forma en que podemos blindar a nuestros jóvenes. Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. (Pro 22:6)
Lo que dice la Biblia:
No entres por la vereda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos. Déjala, no pases por ella. Apártate de ella, pasa. Porque no duermen ellos si no han hecho mal y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno. Porque comen pan de maldad y beben vino de robos. Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto. El camino de los impíos es como la oscuridad, no saben en qué tropiezan. (Pro 4:10-19)
Algunos jóvenes ya están adentro, en las redes de los mafiosos. Aún para ellos existe esperanza si tan solo decidieran recapacitar. Debemos darnos cuenta que Dios nunca respaldará a los delincuentes. Ninguno de ellos prosperará a la larga. De momento podrán comer en abundancia, pero no podrán dormir en paz.
No te entremetas con los malignos, ni tengas envidia de los impíos; porque para el malo no habrá buen fin y la lámpara de los impíos será apagada. (Pro 24:19-20)
No es demasiado tarde para que nuestros jóvenes y adolescentes adopten el camino seguro. Andar con Dios y divertirse no es contradictorio, sino complementario. Nuestra juventud debe disfrutar en forma sana sus mejores días.
Alégrate, joven, en tu juventud y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. Quita, pues, de tu corazón el enojo y aparta de tu carne el mal. (Eclesiastés 11:9-10a)
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jueves, abril 02, 2009
Autoridad
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (2 Timoteo 3:16-17)
¿Cuántas veces nos hemos enfrascado en discusiones con amigos, compañeros de trabajo, familiares o vecinos sobre diversidad de temas y hemos empleado la frase: “Yo creo que…”? No está mal si se trata de una charla de café, pero es incluso contraproducente si estamos compartiendo el Evangelio.
El problema es que al utilizar dicha frase estamos basando nuestras opiniones en nuestro nivel de autoridad. Nada habría que objetar si fuéramos autores de varios libros, conferencistas renombrados, o ministros experimentados, pero si no… No nos ofendamos, pero al defender la fe con bajo nivel de autoridad, hace que nuestros argumentos estén a la misma altura que el de nuestros interlocutores y se pierdan sin producir mayor efecto.
¿Qué debemos hacer? De hecho la solución es muy sencilla. Cambiemos la frase: “Yo creo que…” por la frase: “La Biblia dice…”
Esa sencilla estrategia hace que el nivel de autoridad cambie. La Biblia tiene el respaldo de infinidad de testimonios de personas que han sido bendecidas al aplicarla a sus vidas, posee confirmaciones arqueológicas de los hechos narrados y aceptación casi universal como fuente de valores morales. Al citar la Biblia añadimos más sabiduría y riqueza argumentativa que la que podríamos desarrollar por nosotros mismos durante toda nuestra vida.
Por supuesto que existe un requisito mínimo (nótese que no es desventaja). Para poder adoptar el nivel de autoridad de la Biblia, necesitamos primero, claro, leer la Biblia. No se puede citar lo que no se conoce. Y sería tramposo, y contrario a la propia Biblia, utilizar la frase sin fundamento.
Así que debemos, no solo leer más la Biblia, sino estudiarla y experimentar sus principios en nuestras vidas. Después de todo, la Biblia dice… Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad (2 Timoteo 2:15).
¿Cuántas veces nos hemos enfrascado en discusiones con amigos, compañeros de trabajo, familiares o vecinos sobre diversidad de temas y hemos empleado la frase: “Yo creo que…”? No está mal si se trata de una charla de café, pero es incluso contraproducente si estamos compartiendo el Evangelio.
El problema es que al utilizar dicha frase estamos basando nuestras opiniones en nuestro nivel de autoridad. Nada habría que objetar si fuéramos autores de varios libros, conferencistas renombrados, o ministros experimentados, pero si no… No nos ofendamos, pero al defender la fe con bajo nivel de autoridad, hace que nuestros argumentos estén a la misma altura que el de nuestros interlocutores y se pierdan sin producir mayor efecto.
¿Qué debemos hacer? De hecho la solución es muy sencilla. Cambiemos la frase: “Yo creo que…” por la frase: “La Biblia dice…”
Esa sencilla estrategia hace que el nivel de autoridad cambie. La Biblia tiene el respaldo de infinidad de testimonios de personas que han sido bendecidas al aplicarla a sus vidas, posee confirmaciones arqueológicas de los hechos narrados y aceptación casi universal como fuente de valores morales. Al citar la Biblia añadimos más sabiduría y riqueza argumentativa que la que podríamos desarrollar por nosotros mismos durante toda nuestra vida.
Por supuesto que existe un requisito mínimo (nótese que no es desventaja). Para poder adoptar el nivel de autoridad de la Biblia, necesitamos primero, claro, leer la Biblia. No se puede citar lo que no se conoce. Y sería tramposo, y contrario a la propia Biblia, utilizar la frase sin fundamento.
Así que debemos, no solo leer más la Biblia, sino estudiarla y experimentar sus principios en nuestras vidas. Después de todo, la Biblia dice… Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad (2 Timoteo 2:15).
martes, marzo 24, 2009
El Narcotraficante Joaquín “Chapo” Guzmán en la Lista de Forbes
La Noticia:
En un comunicado… la revista Forbes calificó como “deplorable” que alguien como Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo Guzmán” tuviera millones de dólares, motivo por el que apareció en el top de la publicación… La misiva reseña que no sólo se ha destacado la riqueza del narcotraficante mexicano, también en el pasado se han nombrado a personalidades del crimen organizado como Meyer Lansky y el capo colombiano, Pablo Escobar Gaviria, alias “El Patrón”… En la lista de la revista de personalidades más ricas en el mundo, aparece el genio de las computadoras, Bill Gates en el primer lugar, mientras que el capo mexicano ocupa la posición 701… (reforma.com)
Comentario:
Comencemos por lo irrelevante: Muchos de los millonarios en la lista se comprometen con causas filantrópicas (quiero creer que por un compromiso con la sociedad y no para pagar menos impuestos). Así Bill Gates y Warren Buffett colaboran en un fondo a favor de niños pobres del mundo. ¿Qué causa abrazaría el “Chapo” Guzmán? ¿Alcohólicos Anónimos? ¿Qué contesta un narcotraficante cuando su hijo le pide muestras gratis? Quizás esta última pregunta no sea tan irrelevante.
Al incluir a un narcotraficante en la lista de Forbes y reconocer a alguien que hizo su dinero de manera ilegal, se está enviando una señal equivocada, por decir lo menos, al mundo, ya que esta lista está diseñada ex profeso para producir envidia. El número 1 de dicha lista, Bill Gates, posee, luego de un mal año, ¡$40 mil millones de dólares! Y se le exalta como a un campeón, como al número uno del tenis, o al jugador más valioso del basquetbol.
Para lograr aparecer en la lista se requiere una fortuna de al menos mil millones de dólares y si bien la revista se disculpa diciendo que no está juzgando, sino sólo mencionando una estadística, hace aparecer a un delincuente como una personalidad. Parece como un engaño para disminuir lo grave de su pecado y hacer que la gente lo acepte y que cosas negativas pasen por inofensivas o incluso atractivas.
No debemos dejarnos deslumbrar por lo que el mundo exalta o enfoca. Si bien este narcotraficante puede presumir estar entre los más ricos del mundo, dudo que pueda darse el lujo de caminar por la calle sin un ejército de guardaespaldas. Su cabeza tiene precio y seguramente está mirando sobre su hombro todo el tiempo, pendiente de operativos del ejército, de capos rivales o de subalternos ambiciosos.
Lo que dice la Biblia:
Guarda silencio ante el Señor, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades. Deja la ira, y desecha el enojo. No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en el Señor, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo. Observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz. (Salmos 37:7-11)
Lo importante es estar orgullosos de nuestro trabajo, por poco llamativo que pueda ser, y ser capaces de comer sin sobresaltos. Tengamos la certeza que el dinero de este narcotraficante puede ser capaz de comprar a autoridades corruptas, e incluso un lugar al lado de célebres millonarios, pero no le comprará su salvación.
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente (Tito 2:11-12).
En un comunicado… la revista Forbes calificó como “deplorable” que alguien como Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo Guzmán” tuviera millones de dólares, motivo por el que apareció en el top de la publicación… La misiva reseña que no sólo se ha destacado la riqueza del narcotraficante mexicano, también en el pasado se han nombrado a personalidades del crimen organizado como Meyer Lansky y el capo colombiano, Pablo Escobar Gaviria, alias “El Patrón”… En la lista de la revista de personalidades más ricas en el mundo, aparece el genio de las computadoras, Bill Gates en el primer lugar, mientras que el capo mexicano ocupa la posición 701… (reforma.com)
Comentario:
Comencemos por lo irrelevante: Muchos de los millonarios en la lista se comprometen con causas filantrópicas (quiero creer que por un compromiso con la sociedad y no para pagar menos impuestos). Así Bill Gates y Warren Buffett colaboran en un fondo a favor de niños pobres del mundo. ¿Qué causa abrazaría el “Chapo” Guzmán? ¿Alcohólicos Anónimos? ¿Qué contesta un narcotraficante cuando su hijo le pide muestras gratis? Quizás esta última pregunta no sea tan irrelevante.
Al incluir a un narcotraficante en la lista de Forbes y reconocer a alguien que hizo su dinero de manera ilegal, se está enviando una señal equivocada, por decir lo menos, al mundo, ya que esta lista está diseñada ex profeso para producir envidia. El número 1 de dicha lista, Bill Gates, posee, luego de un mal año, ¡$40 mil millones de dólares! Y se le exalta como a un campeón, como al número uno del tenis, o al jugador más valioso del basquetbol.
Para lograr aparecer en la lista se requiere una fortuna de al menos mil millones de dólares y si bien la revista se disculpa diciendo que no está juzgando, sino sólo mencionando una estadística, hace aparecer a un delincuente como una personalidad. Parece como un engaño para disminuir lo grave de su pecado y hacer que la gente lo acepte y que cosas negativas pasen por inofensivas o incluso atractivas.
No debemos dejarnos deslumbrar por lo que el mundo exalta o enfoca. Si bien este narcotraficante puede presumir estar entre los más ricos del mundo, dudo que pueda darse el lujo de caminar por la calle sin un ejército de guardaespaldas. Su cabeza tiene precio y seguramente está mirando sobre su hombro todo el tiempo, pendiente de operativos del ejército, de capos rivales o de subalternos ambiciosos.
Lo que dice la Biblia:
Guarda silencio ante el Señor, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades. Deja la ira, y desecha el enojo. No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en el Señor, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo. Observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz. (Salmos 37:7-11)
Lo importante es estar orgullosos de nuestro trabajo, por poco llamativo que pueda ser, y ser capaces de comer sin sobresaltos. Tengamos la certeza que el dinero de este narcotraficante puede ser capaz de comprar a autoridades corruptas, e incluso un lugar al lado de célebres millonarios, pero no le comprará su salvación.
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente (Tito 2:11-12).
miércoles, marzo 18, 2009
Tragedia
“No temas, pues en memoria de tu padre Jonatán he decidido beneficiarte. Voy a devolverte todas las tierras que pertenecían a tu abuelo Saúl, y de ahora en adelante te sentarás a mi mesa.” Mefiboset se inclinó y dijo: “¿Y quién es este siervo suyo, para que Su Majestad se fije en él? ¡Si no valgo más que un perro muerto!” (2 Samuel 9:7-8)
Quizás mucha gente con auto-compasión pueda sentirse identificada con Mefiboset, no por su nombre, que ya sería motivo para sentirse mal, sino por la tragedia que había sido su vida hasta el momento de la conversación anterior. Recordemos que Mefiboset nació en cuna real, fue hijo de un príncipe: Jonatán, el hijo del rey Saúl. El problema es que él apenas disfrutó los lujos que la familia de un monarca normalmente posee. Cuando sólo tenía cinco años, fallecieron tanto el rey, como su padre, el príncipe Jonatán. Al saberse la noticia, su nana, en las prisas, lo dejó caer (considerando que los niños de cinco años son muy flexibles, debe haber sido un verdadero porrazo) y quedó cojo desde entonces.
Por otra parte, Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo de cinco años, llamado Mefiboset, que estaba tullido. Resulta que cuando de Jezrel llegó la noticia de la muerte de Saúl y Jonatán, su nodriza lo cargó para huir pero, con el apuro, se le cayó y por eso quedó cojo. (2 Samuel 4:4)
¿Podemos imaginarnos su vida? Huyendo porque su familia había caído en la desgracia, dependiendo físicamente de otros por su discapacidad, rencoroso tal vez, porque el accidente no había sido su culpa, amargado quizás porque hubiera podido haber un principado, o incluso un reino en su futuro… Así podemos comprender su lenguaje ante el Rey David: “¡Si no valgo más que un perro muerto!”
Cierto que la mayoría no nacemos en familia real, si bien nos va en una familia normal, que sin embargo, se desintegra: los padres se divorcian o se la pasan peleando, alguien se encarga de “tullirnos” emocionalmente con abusos físicos o verbales, o simplemente por “descuido,” luego nos la pasamos huyendo de la realidad, dependiendo del poco cariño que algún alma caritativa arroje hacia nosotros… No es raro entonces que cuando alguien nos habla de Dios exclamemos: “¿Y quién soy yo para que Dios se fije en mí?”
Lo que pasa es que no estamos escuchando atentamente. David dijo: “en memoria de tu padre Jonatán he decidido beneficiarte…” ¡Oh! Pero nosotros no somos de cuna real, ya lo aclaramos. Nuestra familia quizás fue normal algún día, pero de real, nada, lo más cercano fue quizás alguna tatarabuela que sirvió en la cocina de cierta duquesa. No tenemos forma de que alguien nos quiera beneficiar en memoria de algún pariente. ¿O sí?
¿Qué “nos” diría Dios, en lugar del Rey David?: “No temas, pues en memoria de mi hijo Jesucristo he decidido beneficiarte.” Ahí está la clave. Después de todo, sí podemos tener “derechos de sangre,” podemos pertenecer a la familia de Jesús… ¡Podemos ser los hijos adoptivos de un rey! Sólo necesitamos aceptarle como nuestro Señor y Salvador y podremos sentarnos a la mesa del Rey de Reyes.
Es importante considerar la otra parte de la historia de Mefiboset, la parte que él no presenció (y por lo mismo no podía entender que el rey David deseara beneficiarlo), aquella en que David y Jonatán fueron amigos cercanos. Asimismo, si consideramos la parte en que Jesucristo abogó por nosotros ante su padre, comprenderemos por qué valemos más, mucho más, que un perro muerto.
Quizás mucha gente con auto-compasión pueda sentirse identificada con Mefiboset, no por su nombre, que ya sería motivo para sentirse mal, sino por la tragedia que había sido su vida hasta el momento de la conversación anterior. Recordemos que Mefiboset nació en cuna real, fue hijo de un príncipe: Jonatán, el hijo del rey Saúl. El problema es que él apenas disfrutó los lujos que la familia de un monarca normalmente posee. Cuando sólo tenía cinco años, fallecieron tanto el rey, como su padre, el príncipe Jonatán. Al saberse la noticia, su nana, en las prisas, lo dejó caer (considerando que los niños de cinco años son muy flexibles, debe haber sido un verdadero porrazo) y quedó cojo desde entonces.
Por otra parte, Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo de cinco años, llamado Mefiboset, que estaba tullido. Resulta que cuando de Jezrel llegó la noticia de la muerte de Saúl y Jonatán, su nodriza lo cargó para huir pero, con el apuro, se le cayó y por eso quedó cojo. (2 Samuel 4:4)
¿Podemos imaginarnos su vida? Huyendo porque su familia había caído en la desgracia, dependiendo físicamente de otros por su discapacidad, rencoroso tal vez, porque el accidente no había sido su culpa, amargado quizás porque hubiera podido haber un principado, o incluso un reino en su futuro… Así podemos comprender su lenguaje ante el Rey David: “¡Si no valgo más que un perro muerto!”
Cierto que la mayoría no nacemos en familia real, si bien nos va en una familia normal, que sin embargo, se desintegra: los padres se divorcian o se la pasan peleando, alguien se encarga de “tullirnos” emocionalmente con abusos físicos o verbales, o simplemente por “descuido,” luego nos la pasamos huyendo de la realidad, dependiendo del poco cariño que algún alma caritativa arroje hacia nosotros… No es raro entonces que cuando alguien nos habla de Dios exclamemos: “¿Y quién soy yo para que Dios se fije en mí?”
Lo que pasa es que no estamos escuchando atentamente. David dijo: “en memoria de tu padre Jonatán he decidido beneficiarte…” ¡Oh! Pero nosotros no somos de cuna real, ya lo aclaramos. Nuestra familia quizás fue normal algún día, pero de real, nada, lo más cercano fue quizás alguna tatarabuela que sirvió en la cocina de cierta duquesa. No tenemos forma de que alguien nos quiera beneficiar en memoria de algún pariente. ¿O sí?
¿Qué “nos” diría Dios, en lugar del Rey David?: “No temas, pues en memoria de mi hijo Jesucristo he decidido beneficiarte.” Ahí está la clave. Después de todo, sí podemos tener “derechos de sangre,” podemos pertenecer a la familia de Jesús… ¡Podemos ser los hijos adoptivos de un rey! Sólo necesitamos aceptarle como nuestro Señor y Salvador y podremos sentarnos a la mesa del Rey de Reyes.
Es importante considerar la otra parte de la historia de Mefiboset, la parte que él no presenció (y por lo mismo no podía entender que el rey David deseara beneficiarlo), aquella en que David y Jonatán fueron amigos cercanos. Asimismo, si consideramos la parte en que Jesucristo abogó por nosotros ante su padre, comprenderemos por qué valemos más, mucho más, que un perro muerto.
martes, marzo 10, 2009
Se Busca Vivo o Muerto
¿Quién no ha escuchado alguna vez la famosa frase: “Se Busca, Vivo o Muerto”? Generalmente mostrando la foto de un famoso asesino o asaltabancos. Las comisiones de derechos humanos seguramente condenarían hoy en día la parte de “Muerto”, pero sólo como ejercicio mental, imagine uno de esos letreros de “Se Busca…” con su foto (si gusta imagínela con la foto que le tomaron en su graduación y no aquella que le tomaron para la licencia de conducir, en la que salió terrible). ¿Cuál es el objetivo de imaginarse buscado? Quizás efectivamente alguien allá arriba lo está buscando. ¿Porqué vivo o muerto? Cuando hablamos de Dios, no hay forma de eludir la idea de que algún día todos moriremos y estaremos frente a Él rindiendo cuentas.
Ahora cambiemos de ángulo. ¿Qué tal si aplicamos la frase de “Se Busca…” con el enfoque de que nosotros, estemos vivos o muertos, debemos buscar a Jesucristo? Buscar a Jesucristo (aceptándolo como Señor y Salvador) tiene sentido tanto en vida como en muerte. En vida tenemos la recompensa del fruto del Espíritu mencionado en Gálatas 5:22-23 (ver abajo), en tanto que en muerte tenemos la promesa de vida eterna. ¿Se puede desear más?
La Biblia dice: “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16, NVI). Así que al morir tenemos asegurada la entrada al reino de Dios, si es que en vida le buscamos. Cuando estamos vivos es el momento de tomar una decisión fundamental: aceptar a Jesús, adoptando la promesa de que estaremos con él en el cielo por la eternidad, o rechazarlo, con la consecuencia nada agradable de residir en el infierno al morir. No hay puntos intermedios y uno se pregunta al tratarse de una decisión demasiado evidente (vida eterna o muerte espiritual), si alguien en su sano juicio es capaz de tomar la segunda opción.
La única posibilidad de que la gente no acuda en multitudes a las congregaciones a buscar a Jesús, es quizás porque dudan de que exista vida después de la muerte. Muchos deciden “apostar” a que no existe Dios y viven una vida disipada que los conducirá irremisiblemente, si pierden su apuesta (y existen buenas razones para creer que la perderán), a una segunda muerte.
Lo que dice la Biblia:
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. (Gálatas 5:22-23, NVI)
Si bien la perspectiva de vida eterna sería suficiente, los beneficios de aceptar a Jesucristo no se limitan a la vida después de la muerte. Leemos en Gálatas que el fruto del Espíritu, esto es, la consecuencia de habernos acercado a Jesús, es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. ¿Quién rechazaría una personalidad con estas cualidades? Alguien así sería apreciado por familiares, compañeros de trabajo y vecinos. Además de alejar la naturaleza negativa mencionada en Gálatas 5:19-21, nos convertiríamos en la envidia de todos cuantos nos rodean. En otras palabras, viviríamos en forma plena, con un propósito y con una felicidad abundante y contagiosa.
Debe quedar claro que en el cristianismo no se trata de padecer o sufrir en esta vida para merecer en la que sigue (aunque tampoco se promete una vida sin problemas). Amor, alegría y paz, por mencionar sólo tres elementos, describen plenitud, no penitencia. La clave, no es la inexistencia de problemas, sino cómo se enfrentan. Nadie está libre de problemas en la tierra, pero quien tiene a Jesús es capaz de enfrentarlos con dignidad y buena cara.
Simplemente no hay forma de perder al buscar a Dios. En vida, plenitud, y al morir, vida eterna. Vivos o muertos contamos con Él, pero la decisión de buscarlo tiene que ser hoy cuando aún tenemos vida.
Ahora cambiemos de ángulo. ¿Qué tal si aplicamos la frase de “Se Busca…” con el enfoque de que nosotros, estemos vivos o muertos, debemos buscar a Jesucristo? Buscar a Jesucristo (aceptándolo como Señor y Salvador) tiene sentido tanto en vida como en muerte. En vida tenemos la recompensa del fruto del Espíritu mencionado en Gálatas 5:22-23 (ver abajo), en tanto que en muerte tenemos la promesa de vida eterna. ¿Se puede desear más?
La Biblia dice: “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16, NVI). Así que al morir tenemos asegurada la entrada al reino de Dios, si es que en vida le buscamos. Cuando estamos vivos es el momento de tomar una decisión fundamental: aceptar a Jesús, adoptando la promesa de que estaremos con él en el cielo por la eternidad, o rechazarlo, con la consecuencia nada agradable de residir en el infierno al morir. No hay puntos intermedios y uno se pregunta al tratarse de una decisión demasiado evidente (vida eterna o muerte espiritual), si alguien en su sano juicio es capaz de tomar la segunda opción.
La única posibilidad de que la gente no acuda en multitudes a las congregaciones a buscar a Jesús, es quizás porque dudan de que exista vida después de la muerte. Muchos deciden “apostar” a que no existe Dios y viven una vida disipada que los conducirá irremisiblemente, si pierden su apuesta (y existen buenas razones para creer que la perderán), a una segunda muerte.
Lo que dice la Biblia:
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. (Gálatas 5:22-23, NVI)
Si bien la perspectiva de vida eterna sería suficiente, los beneficios de aceptar a Jesucristo no se limitan a la vida después de la muerte. Leemos en Gálatas que el fruto del Espíritu, esto es, la consecuencia de habernos acercado a Jesús, es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. ¿Quién rechazaría una personalidad con estas cualidades? Alguien así sería apreciado por familiares, compañeros de trabajo y vecinos. Además de alejar la naturaleza negativa mencionada en Gálatas 5:19-21, nos convertiríamos en la envidia de todos cuantos nos rodean. En otras palabras, viviríamos en forma plena, con un propósito y con una felicidad abundante y contagiosa.
Debe quedar claro que en el cristianismo no se trata de padecer o sufrir en esta vida para merecer en la que sigue (aunque tampoco se promete una vida sin problemas). Amor, alegría y paz, por mencionar sólo tres elementos, describen plenitud, no penitencia. La clave, no es la inexistencia de problemas, sino cómo se enfrentan. Nadie está libre de problemas en la tierra, pero quien tiene a Jesús es capaz de enfrentarlos con dignidad y buena cara.
Simplemente no hay forma de perder al buscar a Dios. En vida, plenitud, y al morir, vida eterna. Vivos o muertos contamos con Él, pero la decisión de buscarlo tiene que ser hoy cuando aún tenemos vida.
Etiquetas:
frutos del espíritu,
muerte,
sufrimiento,
vida eterna
martes, marzo 03, 2009
Campañas Anti Dios
La Noticia:
Campañas publicitarias de ateos y creyentes llegaron este lunes a España, donde se pueden leer mensajes como "Probablemente Dios no existe" o "Dios sí existe"… En Barcelona, la Asociación de Ateos y Librepensadores inició este lunes su propia maniobra, al poner en dos autobuses de las líneas 14 y 41 la leyenda "Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta de la vida"… El pastor evangelista… Paco Rubiales, colocó en la línea 493 de autobús el mensaje: "Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo"…
Comentario:
Antes de hablar en serio, encontré por ahí otros mensajes que algunos grupos estarían tentados en colocar en autobuses, siguiendo esta moda. Espero no ofender a nadie y repito que es broma. Por ejemplo los tele- evangelistas y los de la iglesia “Pare de Sufrir,” colocarían el siguiente letrero: “Si quieres que Dios exista, manda más dinero.” Los ecologistas colocarían el siguiente letrero: “Este autobús no debería existir. Mejor disfruta una caminata.”
No estoy muy seguro cuál podría ser la motivación para iniciar una campaña anti Dios. Si realmente están creyendo en el mensaje, supongo que el objetivo sería “dejar de preocuparse y disfrutar la vida.” Pero ¿cómo se puede interpretar? ¿Abandona el sentimiento de culpa y vive una aventura extramarital? ¿No hay consecuencias, ahógate en alcohol? ¿Nadie te ve, da rienda suelta a tu lujuria?
Porque si se trata de disfrutar de la vida en familia, compartiendo con el cónyuge, jugando con los hijos, conversando con los amigos, viendo películas sin sexo o violencia, realmente estamos disfrutando la vida dentro del plan de Dios. Con las ventajas adicionales que no tendremos consecuencias (aún si somos capaces de ahogar los remordimientos) como hijos fuera del matrimonio, accidentes por conductores ebrios, una sociedad decadente, pornografía infantil, etc.
Por si fuera poco, si creemos en Dios y vivimos conforme a la Biblia, tendremos los siguientes beneficios: confianza en nuestra pareja y ausencia de celos, vida sin estrés gracias a confiar en que Dios nos bendecirá económicamente (del trabajo no nos salvamos, pero sí de las presiones financieras), vida más saludable y auténtica al no añadir alcohol y otros enervantes como forma de desinhibición y escape, vida mental más saludable al no incorporar situaciones morbosas a nuestros pensamientos, confianza en que nuestros hijos no serán agredidos por vándalos libres del temor de Dios, etc.
Y todo esto sin introducir en el debate la posibilidad de la vida eterna.
Lo que dice la Biblia:
Cuando erais esclavos del pecado, erais libres con respecto a la justicia. ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. Pero ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación y, como fin, la vida eterna, porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro. (Romanos 6:20-23)
En la duda, o sin posibilidades de demostrar terrenalmente la existencia de la vida eterna, como dicen los agnósticos, ¿no valdría la pena actuar a lo seguro? ¿Sobre todo cuando las consecuencias terrenales son más positivas para quienes creen en Dios? Como bien dice el letrero de Paco Rubiales, disfrutemos la vida en Cristo y saboreemos la expectativa de una vida eterna con Él. No hay forma de perder.
Campañas publicitarias de ateos y creyentes llegaron este lunes a España, donde se pueden leer mensajes como "Probablemente Dios no existe" o "Dios sí existe"… En Barcelona, la Asociación de Ateos y Librepensadores inició este lunes su propia maniobra, al poner en dos autobuses de las líneas 14 y 41 la leyenda "Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta de la vida"… El pastor evangelista… Paco Rubiales, colocó en la línea 493 de autobús el mensaje: "Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo"…
Comentario:
Antes de hablar en serio, encontré por ahí otros mensajes que algunos grupos estarían tentados en colocar en autobuses, siguiendo esta moda. Espero no ofender a nadie y repito que es broma. Por ejemplo los tele- evangelistas y los de la iglesia “Pare de Sufrir,” colocarían el siguiente letrero: “Si quieres que Dios exista, manda más dinero.” Los ecologistas colocarían el siguiente letrero: “Este autobús no debería existir. Mejor disfruta una caminata.”
No estoy muy seguro cuál podría ser la motivación para iniciar una campaña anti Dios. Si realmente están creyendo en el mensaje, supongo que el objetivo sería “dejar de preocuparse y disfrutar la vida.” Pero ¿cómo se puede interpretar? ¿Abandona el sentimiento de culpa y vive una aventura extramarital? ¿No hay consecuencias, ahógate en alcohol? ¿Nadie te ve, da rienda suelta a tu lujuria?
Porque si se trata de disfrutar de la vida en familia, compartiendo con el cónyuge, jugando con los hijos, conversando con los amigos, viendo películas sin sexo o violencia, realmente estamos disfrutando la vida dentro del plan de Dios. Con las ventajas adicionales que no tendremos consecuencias (aún si somos capaces de ahogar los remordimientos) como hijos fuera del matrimonio, accidentes por conductores ebrios, una sociedad decadente, pornografía infantil, etc.
Por si fuera poco, si creemos en Dios y vivimos conforme a la Biblia, tendremos los siguientes beneficios: confianza en nuestra pareja y ausencia de celos, vida sin estrés gracias a confiar en que Dios nos bendecirá económicamente (del trabajo no nos salvamos, pero sí de las presiones financieras), vida más saludable y auténtica al no añadir alcohol y otros enervantes como forma de desinhibición y escape, vida mental más saludable al no incorporar situaciones morbosas a nuestros pensamientos, confianza en que nuestros hijos no serán agredidos por vándalos libres del temor de Dios, etc.
Y todo esto sin introducir en el debate la posibilidad de la vida eterna.
Lo que dice la Biblia:
Cuando erais esclavos del pecado, erais libres con respecto a la justicia. ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. Pero ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación y, como fin, la vida eterna, porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro. (Romanos 6:20-23)
En la duda, o sin posibilidades de demostrar terrenalmente la existencia de la vida eterna, como dicen los agnósticos, ¿no valdría la pena actuar a lo seguro? ¿Sobre todo cuando las consecuencias terrenales son más positivas para quienes creen en Dios? Como bien dice el letrero de Paco Rubiales, disfrutemos la vida en Cristo y saboreemos la expectativa de una vida eterna con Él. No hay forma de perder.
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